viernes, 18 de abril de 2014

The Moment of Truth: The Amazing Spider-Man 2



Comenzaré diciendo esto: tras haber visto finalmente la película, puedo decir que en mi opinión, la campaña publicitaria que The Amazing Spider-Man 2 tuvo desde aquel primer trailer en noviembre fue pésima. Dicha campaña hizo dos cosas que apagaron cualquier simpatía dejadaen mí hacia la nueva saga por la primera parte: mostró demasiado, en realidad demasiado de la película, y a pesar de hacer ello no mostró ni un poco del verdadero espíritu de la película, dando sólo la impresión en dichos avances y posters de ser altamente superficial y exagerada, y si algo no es The Amazing Spider-Man 2, es superficial. Hagan de un lado lo que los pésimos avances puedan haberles vendido, esta es la película que se ha ganado mi respeto hacia esta nueva saga.

En esta primera secuela, Peter Parker no puede estar más contento de ser Spider-Man, ha logrado sentirse a gusto con el héroe que es para su ciudad y la esperanza que despierta en la gente, pero una tormenta se aparece en su horizonte en la forma de Max Dillon (Jamie Foxx), un desafortunado trabajador de Oscorp que sueña con ser como él. Cuando un accidente deja a Dillon deformado pero con el sorprendente poder de controlar la electricidad a su alrededor, su paranoia lo hace declararse enemigo mortal del héroe que una vez admiró, tomando el sobrenombre de Electro.


Cuando la escena que abre The Amazing Spider-Man 2 concluye, y podemos verlo surcar los aires de New York, es suficiente para saber que la escala de esta película es mayor a lo que hemos visto anteriormente del superhéroe; no sólo eso, sino que la dirección a cargo del una vez novato en el género Marc Webb, parece estar al punto, y la trama fluye de una forma natural y envolvente para el espectador. Uno sabe en ese momento que está por pasar un buen rato.
Andrew Garfield finalmente se ganó mi simpatía desde las primeras escenas de esta película como el enmascarado arácnido, las horribles bromas forzadas de los avances son minimizadas, y un carisma que muestra lo cómodo que está con el personaje hace el verdadero trabajo. Podemos ver al personaje, antes arrogante y descuidado, ahora crecido en pleno dilema con las responsabilidades de promesas pasadas y una obligación hacia lo que es capaz de hacer con sus poderes.
No sólo esto, sino que el romance con Gwen Stacy (Emma Stone) es el epítome de química entre actores, y en ocasiones las escenas de romance entre ambos parecieran definir el mero significado del amor. Es genial lo que han hecho con Gwen Stacy al no convertirla en un exceso de damisela en peligro como se hizo con Mary Jane en la pasada saga, sino alguien que de hecho está ahí para salvar a Peter, en más de una forma posible.
Tal vez no pueda decirse lo mismo de Jamie Foxx como Electro, quien es sencillamente una criatura formidable, y por mucho que se haya cuestionado la participación de dicho villano, visualmente es el protagonista de las escenas más impresionantes. Electro llega a ser un personaje atemorizante, sí, pero nunca logra mostrar suficiente donde podamos ver aprovechado los dotes actorales de Foxx. Sally Field regresa como la Tía May, y es capaz de lucirse más con escenas de carga emocional como aquella donde Peter la confronta para obtener información sobre sus padres.
Otro de los nuevos personajes es Danes DeHaan, quien personifica al amigo de infancia de Peter, Harry Osborn. Danes supo dominar a la perfección la alternancia entre psicópata/amigo en Chronicle (2012), y aquí sabe dotar de una cierta empatía a su atormentado personaje. Paul Giamatti eventualmente aparece también como The Rhino, y parece pasarla genial con el caricaturesco tono brindado intencionalmente al villano.


A excepción de un breve espacio en la cinta otorgado a las investigaciones de Peter sobre su pasado, el ritmo nunca es flojo, y las casi dos horas y media se pasan volando. Muchos cambios y decisiones sobre la historia avistados en la campaña promocional, dejaron a más de un seguidor convencido de que todo terminaría en desastre o que todo había sido mejor representado en la saga anterior; ver la película, sin embargo, logra convencernos de dichas decisiones, pues actúan a favor de la historia y tienen sentido una vez conocida esta, incluyendo las decisiones referentes al aspecto visual o los orígenes de los villanos. Con esto quiero decir que el guión es verdaderamente bueno. Sí, la cinta está cargada de muchas escenas de acción y comicidad muy bien llevada a cabo, pero en su centro, está cargada de mucha emotividad, y cuando lo desea puede llegar a ser oscura, o intimidante en ciertas escenas de suspenso.
Pero por mejor realizado que esté el guíón, debe destacarse la labor de Marc Webb en la dirección, saliendo airoso en la realización de escenas que definitivamente muestran gran audacidad en su trabajo, y un ojo excelente para capturar lo mismo romance que tensión, esperanza y desesperanza, y conectar al espectador en dicho viaje.
Una colaboración muy importante en la cinta es la de Hans Zimmer, quien logró reunir a personalidades como Pharrel Williams, Johnny Marr y otros, para crear una banda sonora tremendamente fresca y original. Es en escenas como la primera revelación de Electro, que la energía de dicha banda sonora se acopla de tal forma con lo que uno ve en pantalla, que el espectáculo se convierte en uno de esos momentos únicos en cine.


Una segunda parte suele ser considerada en muchas ocasiones como el momento de la verdad, aquella prueba decisiva de que un director y su equipo fueron bien elegidos, y que son capaces de dar continuidad exitosamente, o elevar su historia a nuevas alturas. Ambas cosas suceden con The Amazing Spider-Man 2, la cual finalmente halla su propia personalidad con esta secuela, siendo suficientemente valiente para tomar decisiones que la alejen de lo que ya se ha dicho y hecho sobre el personaje. Y esto es dicho por un gran defensor de la saga anterior que no consideró nunca una buena decisión este reinicio de la franquicia. The Amazing Spider-Man 2 es la película que justifica ese reinicio. La historia y la dirección pemiten que todo cuanto hizo de Spider-Man un héroe querido en el pasado, esté de regreso y con una mayor fuerza en su mensaje. Seguramente una de las sorpresas agradables de este verano. El 3D por cierto, vale cada centavo.

10/10

sábado, 5 de abril de 2014

Review: Divergent


"Divergente" está basada en la trilogía de novelas para adolescentes y adultos jóvenes de Veronica Roth, de las cuales tengo entendido han gozado recientemente de una popularidad similar a la fácilmente comparable trilogía de Los Juegos del Hambre. En este primer capítulo, Tris, interpretada por Shailene Woodley, es una joven viviendo en una ciudad post-apocalíptica, en donde para evitar un nuevo caos que destruya su sociedad se ha decidido dividir a la misma en distintas facciones de acuerdo a sus tendencias de carácter y habilidades. A pesar de que al llegar a la adultez cada uno de estos jóvenes pasa por un examen psicológico que les indica la facción conveniente, se les brinda la libertad de decidir a que facción desean pertenecer, tal decisión es irrevocable y fallar en demostrar su valía en dicha facción los convertirá en marginados de dicha sociedad. Tris, a pesar de haber crecido en una familia de la facción Abnegación, compuesta de personas pacíficas y altruistas al frente de la sociedad, se siente inclinada a ser parte de Osadía, pero su examen muestra que ella es lo que se conoce como una "divergente", alguien que no pertenece a ninguna facción en específico, pero representa una amenaza para el estricto orden de categorías por las que se compone dicha sociedad.
Fui a ver Divergente con conocimiento nulo de las novelas, pero esperando claramente algo similar a Los Juegos del Hambre, comparación que descubrí no es del todo acertada. En su primera hora Divergente goza de una historia sencilla pero un tratamiento atractivo, donde una buena dirección por parte de Neil Burger nos va adentrando a una trama que por momentos me recordó fuertemente a Harry Potter por las divisiones supuestamente predestinadas y el entrenamiento a la que el protagonista se someterá para poder probar que pertenece a su facción. Las facciones sin embargo, no muestran mucha complejidad en su caracterización, con los miembros de Osadía por ejemplo dándonos la impresión por un buen rato de la película de no diferir mucho a un grupo de primates trepando de edificio en edificio.
A pesar de ello no se olvida que la película se apoya de una novela para jóvenes y por tanto se le perdona. Tenemos independientemente de esto personajes que son enriquecidos por los actores que les dan vida, con Kate Winslet y Ashley Judd entre ellos robándose las escenas en que aparecen. Siempre existe algo interesante en ver películas que puedan ser un eco de las categorizaciones sociales, y el viaje de la protagonista al comenzar a pertenecer a este mundo de gente extrema es logrado de forma que permite al espectador sentirse involucrado por la aventura. A pesar de que Tris no es una personaje que tenga una fuerte personalidad, es la determinación en medio de sus debilidades lo que resulta llamativo. Eso, y un soundtrack que en verdad es uno de los mayores highlights de la cinta.
Pero es cuando durante la segunda hora el avecinado y obligado romance que caracteriza estas historias golpea fuerte, y lamentablemente ocurre de una manera tan mecánica que uno puede percibir en gran manera como arruina muchos de los aciertos de la primera mitad. Uno sabe que el romance es parte de la vida y que una película de este género no será carente de él, pero en esta ocasión cuando sucede parece succionar la personalidad de los mismos protagonistas a favor de un poco imaginativo enamoramiento. A partir de este punto la cinta se encuentra con un tope impresionante, pero es efectivo para quien tras estas escenas descubrimos en medio de la sala de cine que es la audiencia focus, en medio de gritos de adolescentes maravilladas por lo que ven.


Cuando la tensión comienza a desatarse en el último cuarto de la cinta y un evento ocasiona que dicho factor romance sea removido por un rato, la película avanza nuevamente con decentes despliegues de acción y escapismo. Lamentablemente esto no dura mucho y el reencuentro entre los dos enamorados hacia el final, está compuesto por una escena donde la protagonista se topa con una disyuntiva que puede costarle su vida o la de la persona que ama. Es su subsecuente decisión lo que invalida por completo la causa por la que está luchando y los sacrificios antes hechos por otros, arrebatando la aparente heroicidad encontrada por el personaje, y convirtiendo a la película en algo más similar a Twilight que a Hunger Games, en el aspecto de debilitar por completo la representación de la fuerza femenina, en lugar de darle su valor.
En general, es una película que entretendrá, pero no esperen ver la complejidad de la saga a la que más se le compara o giros de tuerca que supongan verdaderas encrucijadas para sus protagonistas. Divergente tiene demasiados momentos Deus ex Machina, donde la historia se saca de la manga en repetidas ocasiones soluciones de la nada a favor de la comercialidad de la misma, lo cual en este caso significa con frecuencia lo conveniente para que las cosas salgan bien entre los dos protagonistas.
Las actuaciones de la película son buenas, Shailene Woodley es una chica muy linda quien muestra un buen trabajo y hace notar dotes actorales, pero lamentablemente (y al igual que sucede con los demás actores) no se le da mucho que hacer con su personaje a excepción de una escena es la que nos convence de su talento. Kate Winslet brilla en cada aparición y eleva el nivel de la película, pero su personaje es una oportunidad perdida al reducirse finalmente al típico villano promedio.
Es muy probable que si lo que buscan es ver una película de aventuras romántica a la que no le exijan mucho, pasen un buen rato. En lo particular siento que había una historia decente pero el insistir en buscar lo cliché le estorba demasiado, ello y un romance poco desarrollado terminan por disminuir los esfuerzos de un buen reparto e inequivocadamente una buena dirección.

6/10


sábado, 29 de marzo de 2014

Die for Something: John Rambo Extended Cut


Hace aproximadamente un mes le di otra oportunidad a la saga de Rambo, de Sylvester Stallone, la cual a diferencia de Rocky, nunca logré tomarle verdaderamente el gusto. Sin embargo tras revisitar las primeras tres películas, en esta ocasión logré entender mejor al personaje y su eterna "lucha de un sólo hombre", constantemente rechazado por la misma nación que defendió en la guerra, traicionado por quienes acuden a pedir su ayuda, y considerado desechable, pero siempre llegando a donde nadie más quiere llegar por no jugarse la vida en ello.
El cuarto y último capítulo de esta saga fue llamado en su estreno en cines simplemente "Rambo", tengo entendido que en contra de los deseos del cineasta, siendo inicialmente "John Rambo" el nombre del proyecto inicial. Fue una película que viéndola en cines consideré entretenida, pero nunca me hizo interesarme tanto en el pasado del personaje como lo hizo un año antes "Rocky Balboa", otro regreso de Stallone a uno de sus íconos. Soy un completista, y la mayor parte de las veces ponerme a ver sagas así me lleva a buscar ver todas ellas eventualmente, así que tras mi búsqueda infructífera de completar lo que ya tenía de Rambo aquí en el país, me fue enviado de fuera lo que se conoce como "Rambo: Extended Cut", lo cual no es otra cosa que la versión re-trabajada de dicha película por parte del director Sylvester Stallone, donde corrigió y añadió cosas que por la premura del tiempo no pudo en el estreno en cines. Más aún, ésta es la versión preferida de Stallone, y tras eliminarse la posibilidad de más secuelas le regresa el nombre de "John Rambo" lo cual no sólo tiene mucho mayor sentido sino que le da ese necesario toque de finalidad que necesitaba para considerársele un cierre con la misma buena intención que Rocky Balboa.
En ella, Rambo ha pasado sus últimos veinte años apartado del mundo del que está cansado cerca de Burma en Tailandia, y viviendo de trabajos menores como la captura de serpientes. Podemos inferir que Rambo se ha acostumbrado a la extrema violencia tan cerca de él producto de la crisis en Burma, donde militares atacan, mutilan y abusan de forma excesivamente cruenta a los habitantes de las comunidades allí establecidas.
Es por esta misma crisis que un grupo misionero pide la ayuda de Rambo para acercarlos al lugar en su bote y así poder llevar víveres y ayuda médica a las personas, a lo que inicialmente se rehusa. Es hasta que una de ellos personificada por la genial Julie Benz logra hacerle recordar parte de lo que le importaba antes, creando una leve conexión con él, que Rambo acepta. El infierno sin embargo, está por desatarse en la comunidad en la que Rambo ha dejado a los misioneros, situación que desencadenará un viaje del personaje principal en el que se replanteará continuar una vida huyendo de quien es, o la muerte por algo que valga la pena.
Escrito sonará simple, pero es el viaje por el cual nos lleva el director lo que hace de esta una gran experiencia. Stallone sabe lo que el público desea ver, pero antes de eso está dispuesto a hacer varias paradas que hagan que esta película verdaderamente importe, particularmente por medio de la crudeza con la que retrata la situación real de la gente de Burma, y los límites oscuramente necesarios para hacer frente a una maldad así.
"Todos somos animales, esa es la verdad" dice el protagonista al inicio de la cinta, declaración que está por ser puesta a prueba por sus mismos actos. Donde hay un desinterés y un retraimiento de nuestra humanidad por la realidad adyacente, también hay aún una parte en nosotros capaz de hacer que nos importe de nuevo aquello a lo le hemos dado la espalda, pareciera ser lo que Stallone grita a través de la última batalla de John Rambo.
Cuando Rambo es finalmente desatado, hemos visto tal magnitud de actos inhumanos de parte de los militares, que el nivel de violencia es justificado, y no importa tanto si es tomado como un momento de catarsis palomera o como una aseveración del director sobre lo que es necesario hacer para detener estas atrocidades, porque será difícil para el espectador que no haya cubierto sus ojos ante las crueldades antes retratadas no hallar un placer culposo ante la venganza del protagonista.
Sólo tras una minuciosa examinación de la cinta podríase comparar lo que está cambiado de la versión original a esta nueva versión de director, pero lo cierto es que en conjunto es más efectiva. De lo que puedo recordar de la original, Stallone pareciera haber hecho ediciones ante ciertos excesos en la violencia que podrían considerarse demasiado gratuita y debilitar el mensaje en ella, además de añadir más escenas reflexivas acerca del parecer de Rambo sobre la guerra y sobre estos misioneros que pretenden hacer un cambio por medio de la paz.
Sin embargo no lo duden, la película aún sigue siendo de las más gráficas de la última década, pero también es un testamento de las habilidades tras y frente a la cámara de parte de Stallone, quien cumple en grande con lo que podría haber sido fácilmente una empresa risible. Los paisajes son excelentes, las escenas muy bien rodadas, y las actuaciones de parte de Julie Benz y Stallone cumplen.
Definitivamente una versión que tras verla ha logrado convertirse en mi episodio favorito del personaje, y a la cual puedo poner al mismo nivel de la primera película del mismo, First Blood. Al final Stallone logra darle un cierre digno a esta historia sobre el incomprendido hombre que ha visto lo que los demás no desean ver, y su regreso a proteger aquello de lo que parece incapaz de poder ser parte, porque es necesario hacerlo.

viernes, 28 de marzo de 2014

Captain America: The Winter Soldier


Sé que estoy algo sólo en esta opinión pero Captain America: The First Avenger fue mi favorita de la primera fase de las películas del proyecto Avengers de Marvel. El cuidado prestado por parte de la dirección, los humildes inicios del personaje, los valores representados hicieron que para mí destacara entre los demás efectos y batallas las entregas de sus otros compañeros. The Winter Soldier, por lo mismo es una secuela a la que le estuve siguiendo el paso con mucha expectativa.
En esta segunda de las aventuras individuales de Steve Rogers, el super soldado apenas ha comenzado a adaptarse a la vida moderna tras su letargo de 70 años cuando SEAL sufre un violento ataque, y las sospechas de una conspiración que pone en peligro no solo la existencia de la organización, sino millones de vidas surgen, a la vez que un letal mercenario llamado Winter Soldier aparece con la misión de exterminar a quien desee hacer frente a quien sea que esté detrás de estos actos. No es un secreto de la trama que este Soldado del Invierno no sea otro que "Bucky" Barnes, quien fuera una vez el mejor amigo del Capitán América y quien en la primera película fuera dado por muerto tras pelear hasta el final lidereado por él.
Una de las cosas más agradables de esta secuela es que verdaderamente tome mucho de la primera película, y por tanto se sienta conectada al continuar muchos temas en ella. De hecho, la película hace esto en una magnitud mucho mayor a la que cualquiera hubiera predicho, por lo cual quien haya visto The First Avenger recientemente antes de ver su secuela, tendrá de ya un mejor disfrute y entendimiento de gran parte de la trama.
Precisamente es este el primero de muchos aciertos de The Winter Soldier, ya que una característica de una buena secuela es tomar puntos de la primera película y expandir varios de ellos, lo cual hace que a diferencia de otras películas de Marvel el asunto no se sienta episódico. En la dirección, los hermanos Russo, quienes no habían tenido experiencia en el género en verdad se lucen: la película simplemente no descansa en términos de acción y escapismo puro. Nunca hemos visto lo que el Capitán América es capaz de hacer hasta esta película, y el ambiente es en todo momento tenso, con cierta atmósfera reminiscente de forma intencional de películas de espionaje de los años setenta.

En lo personal, una de las zonas que he considerado débiles en las películas de Marvel (refiriéndome a toda su saga de Avengers) ha sido su uso de villanos. A excepción de las películas de Sam Raimi de Spider-Man, Marvel Studios realmente no ha tenido villanos memorables a excepción discutible de Loki en las cintas de Thor (debido más que nada al carisma del actor). Por más que me haya agradado incluso el giro de El Mandarín en Iron Man 3, siempre me pareció que la villanía fue un área algo descuidada con estos personajes. Me agrada mucho entonces que Winter Soldier no esté sólo de relleno en esta historia, ya que verdaderamente es un antagonista formidable y literalmente una máquina de matar a la altura del Capitán América que pondrá a sufrir al elenco completo, con el conflicto añadido de la revelación de su identidad a su antiguo amigo y hermano de batallas, elemento que no podría haber pedido un mejor trato. En esta ocasión la historia de Capitán América no sólo lidia con las lecciones morales de rectitud y la delgada línea entre proteger y agredir, sino que tiene algo importante que decir sobre la verdadera amistad, cuestión que en ningún momento se siente forzada en su ejecución. Todo lo contrario, es loable que a pesar de que estén pasando tantas cosas en la película, podamos toparnos de parte de los cineastas con escenas personales tan bien cuidadas y con una gran carga de emotividad.



Chris Evans domina totalmente el personaje, y a cada escena de combate nos hace pensar en el arduo entrenamiento que debe haber tenido, ya que independientemente de lo que las computadoras y los dobles puedan hacer, las técnicas de pelea del señor son tremendas. Sin revelar mucho Samuel L. Jackson logra tener momentos más épicos de lo que su personaje ha tenido antes a pesar de su corto tiempo en la película, a Scarlett Johansson no se le puede criticar nada y la adición de Anthony Mackie como Falcon es más que bienvenida, el actor merece roles más importantes como éste y aquí hace gran demostración del carisma que posee.
Queda un poco a deber el compositor Henry Jackman, quien a pesar de mejores trabajos anteriores, cumple apenas, no logrando dotar de verdadera personalidad la banda sonora de la película. Quizá de los mejores momentos musicales tiene que ser el inicio donde podemos oír nuevamente el tema creado para la primera película de Alan Silvestri, de quien hubiera sido interesante ver la aadaptación de sus temas a algo más moderno en esta ocasión.

Puedo decir de manera personal, que The Winter Soldier es mi favorita de la segunda fase de Marvel, ya que todos los elementos ya citados, las constantes sorpresas y giros de tuerca, y el brillante manejo de lo que pudo haber sido una trama enrevesada en manos menos capaces, donde detalles importantes podrían haber sido descuidados en medio del espectáculo, la hacen resaltar entre las películas de los demás héroes de los estudios. Una muy buena película de superhéroes, no sólo gente con poder.

9/10

sábado, 22 de marzo de 2014

Muppets Most Wanted: "We're Doing A Sequel"


Hace ya más de dos años los Muppets regresaron a la pantalla grande tras más de una década de ausencia, y para cualquier fan, el que ahora lo hicieran de mano de Disney y sin sus creadores originales fue motivo de escepticismo hasta que se estrenó la película. The Muppets no pudo haber sido más respetuosa de las creaciones de Jim Henson y todo lo que las hace especial. No sólo eso sino que exitosamente presentó una historia emotiva sobre la reagrupación de una familia y sus esfuerzos por volver a ser lo que eran, reintroduciéndolos a nuevas generaciones mientras homenajeaban sus éxitos pasados. The Muppets fue la obra apasionada de un verdadero fan en Jason Segel, y siempre habrá que agradecerle por ello.
Pero como dice la genial canción con la que comienza esta nueva película, todo lo que tiene éxito en Hollywood tiene que tener secuela en estos días, aún cuando se sabe que por concepto, se corre el riesgo de aminorar de calidad en comparación al producto original. Como bien nos informa dicha canción, técnicamente esta no es la primera secuela de los Muppets, su primera película (y también mi favorita) fue estrenada en 1979 y tuvo tal éxito que también necesitó una secuela. Es agradable ver que los escritores de Most Wanted hayan optado por la decisión que se tomó en aquellos tiempos con The Great Muppet Caper, la cual fue enfocarse simplemente en lo que los Muppets saben hacer mejor, y esto es llenar la pantalla de puntadas irreverentes y números ingeniosos. Una secuela de los Muppets no debe ser más oscura, emotiva o más dramática, sólo tiene que dejarlos tener una aventura que se preste a la creatividad con que las películas orinales entretuvieron a su público.
Es así como nos encontramos a Los Muppets ya en una gira por todo el mundo para consolidar su regreso, a la vez que son blanco de un ladrón prófugo llamado Constantine (la rana malvada más buscada del mundo) quien con ayuda de su secuaz interpretado por Ricky Gervais secuestra a René y se hace pasar por él sin que el resto del grupo lo note. Esto lleva a situaciones absurdamente cómicas desde René en una prisión rusa dirigiendo a reos en números musicales hasta ver a su impostor finalmente pidiendo matrimonio a Piggy.


Debo decir que desde el principio de la película me sentí tan contento de que Los Muppets estén en buenas manos, por momentos uno ve los números musicales y bromas y se da cuenta que siguen siendo ellos. La gente a cargo del guión claramente no está haciendo estas películas sólo para niños o nuevas generaciones, sino para todo aquel que haya visto lo que los hizo grandes en un principio. En esta ocasión quizá más que en la anterior, por enfocarse más en ellos que en los humanos, uno ve el primer número y bien podría pensar que es una escena sacada de las películas originales. La inclusión completa de "Together Again", tema de The Muppets Take Manhattan al final de la secuela, me parece testamento determinante de que seguimos viendo un homenaje, mientras se les hace parte de esta nueva década. Ver a los Muppets tan cómodos parodiando éxitos de esta época vale oro.
Las celebridades haciendo cameos en esta ocasión son tambien muchas más y en varias ocasiones me tomaron por sorpresa, así que si miran el celular por unos cuantos segundos puede que se pierdan de alguno, no comentaré de ninguno de ellos, pero son geniales, en particular uno que tiene que ver con una canción de Miss Piggy.
En cuanto a las actuaciones, a diferencia de The Muppets, y probablemente porque es lo correcto, los actores humanos pasan a segundo plano, y Tina Fey y Ty Burrell cumplen bien con sus papeles cómicos. De la comicidad de Ricky Gervais nunca he sido fan, en lo personal siempre tiende a aburrirme que en alguna película se pase demasiado tiempo con él y esto aplica con The Muppets Most Wanted, cada vez que aparece parece frenar un poco el buen ritmo de la cinta, pero valoro que hizo lo que pudo para poner sus talentos al servicio de Los Muppets.
Con los Muppets no vale la pena decir si es una mejor película o no que la anterior, simplemente, si la película hizo lo correcto, al final se puede estar agradecido de haber pasado un muy buen rato con ellos y esto es así con Most Wanted. Creo que cualquier fan puede estar satisfecho con esta secuela y esperar que lo que venga sea de la misma calidad.
Mi recomendación es que si tienen la oportunidad de verla en inglés (seguramente durará así sólo su semana de estreno), así lo hagan, ya que hay muchas bromas que estoy seguro que se perderán en la traducción al español.

9/10

Review: Noah


Basta saber un poco sobre la filmografía del director Darren Aronofsky para percatarse de que su adaptación del relato bíblico de Noé sería algo fuera de lo común. Cuando surgió el primer avance, sin embargo, la opinión general era de que la película no se parecía nada al crudo estilo al que el director nos ha acostumbrado con obras pasadas. Bueno, pues tras ver la película puedo decir que dicho avance fue creado para hacerla parecer lo que cualquier persona promedio esperaría sobre una película de Noé; la realidad, sin embargo, es que esta es completamente la interpretación de Aronofsky sobre El Diluvio y partiendo desde ahí, puede que la experiencia sea más inteligible o tolerable para quien vaya esperando ver algo apegado a la concepción general que tenemos de dicha historia.
En las cuestiones de adaptaciones, como en la de muchos comics, y precisamente en adaptaciones atrevidas como lo es esta, siempre existirá la lucha para no confundir la fidelidad a la fuente que esperamos de dicha adaptación con si es buena o mala. Dicho esto puedo decir que Noé es una buena película, aunque durante mucho tiempo de su duración no me tuvo contento, pero aún así, comprendo qué fue lo que el director quiso comunicar, si bien considero que dio insufribles vueltas para poder llegar a dicho punto. Literalmente mi estómago era un nudo ante muchas escenas y no precisamente por tensión ante el diluvio retratado, sino por la tensión de en cualquier momento ver tan cerca el cruzar la línea de la blasfemia, cosa que debo decir que el señor Aronofsky nunca hizo, pues si en algo puede cualquier creyente ir confiado a esta película, es en que a pesar de todas las adiciones no hay ofensa alguna contra Dios.

Aronofsky opta sin embargo por enfocar su historia en el lado más humano, y por tanto oscuro de dicha historia, razón por la que se justifica el título de la misma. La película no se llama "El Diluvio" o "El Arca", porque contrario a lo que sus comerciales nos hicieron creer, el verdadero corazón de la película es lo que sucede dentro de Noé y como algo tan trágico y terrible como la desaparición de la humanidad puede afectar a un hombre escogido por Dios tras dejar morir al resto y salvarse él y su familia.


No esperemos ver dos horas de continuos efectos o esperar que Aronofsky se detenga mucho impresionándonos con la llegada de los animales al arca o escenas de la tierra entera inundándose, dichas escenas son muy contadas, ocurren más temprano de lo esperado, y en el caso de los animales son más bien retratadas como eventualidades. Lo que no nos anuncian en los avances, es que pasaremos la mayor parte del tiempo viendo como la familia es devastada por la indomable obediencia del protagonista. Y no es que lo anterior sea algo malo, al contrario, uno debe de preguntarse si de verdad creemos que dicha historia fue tan blanco y negro como nos relataron siempre, aunque más de una escena los tendrá rascándose la cabeza pensando "¿qué diantres?"

Hay varios detalles donde se puede notar que Aronofsky hizo su tarea en investigar e incorporar datos que ciertamente están en la Biblia, como la aparición de los gigantes (que en un principio me agradaron mucho pero de quienes siento que se abusó de su presencia), las medidas del arca, los años contruyéndola, las especies y otras cosas más. En la película se habla muchísimo de oír a Dios y de hacer Su voluntad, pero nunca percibimos que esté ahí, y algunos se decepcionarán cuando vean que la famosa línea del trailer "No estoy sólo" dicha por Noé no se refiere exactamente a Quien nos hicieron creer.
Con todo esto, las actuaciones son geniales, en particular Jennifer Connely y Emma Watson, y al final, lo que Aronofsky trata de decirnos sí es algo importante. La película lidia con denunciar la responsabilidad única del hombre en la maldad que asola la tierra mientras que apela a la compasión de cada uno de nosotros por dar una segunda oportunidad a lo que pareciera no merecerlo.
Con seguridad, no es la adaptación "definitiva" sobre dicho hecho como quizá se esperaba, pero es una interpretación interesante y original, que levanta muchas áreas de discusión y reflexión. Sólo había que ver la cara de la gente que salía del cine, muchos ni siquiera sabían bien qué habían visto. No las culpo. Es la película bíblica más experimental que he visto.

8/10

lunes, 17 de febrero de 2014

Review: Robocop


Vi las primeras dos entregas de la saga ochentera de Robocop hace una semana, en anticipación al estreno de la nueva película, sólo para recordar lo que las hizo especiales en su tiempo. Ambas, pero principalmente la primera, son grandes películas de acción y ciencia ficción con grandes dosis de sátira política y una buena historia, además de muy buenos efectos para su tiempo, que aún es posible apreciar cuando se tiene en cuenta la tecnología con la que se contaba en ese entonces. La verdad no recuerdo haber visto la tercera parte, pero por lo que se sabe en la cultura de cine, es mejor no verla. 
Lo que algunas personas que van a ver esta nueva versión de Robocop tal vez no sepan, es la cantidad de negativismo que hubo hacia la película desde que se anunció su existencia. Especialmente en Estados Unidos, Robocop es para sus fans una película tan querida que hacerla de nuevo era casi impensable, porque si algo tiene es que ha añejado bastante bien. Las primeras imágenes de los nuevos diseños y los avances de cine tampoco ayudaron mucho, haciéndola ver demasiado wanna be de Iron Man, y aparentemente carente del espíritu de la original, pero a pesar de todo ello este nuevo Robocop es un espectáculo que merece verse, donde el esfuerzo y el aprecio de los realizadores por el personaje habla de respeto por todo lo que vino detrás.

Lo primero que hay que destacar, es que esta nueva película no pretende reemplazar la obra de Paul Verhoeven, y este hecho es notable desde que en el título principal podemos oír el tema musical del Robocop original (momento en que mi niño interior me hizo casi pegar un brinco en el asiento). Partiendo de ese punto, el resto de la película dejará más que claro que más que un remake, o una copia de la original, es una reinvención del personaje, y hay que decirlo, los trailers no le hacen justicia a los efectos o trajes usados en ella. 

En el 2028, el detective Alex Murphy sigue una pista en medio de una ciudad corrupta en contra del jefe de la mafia Antoine Vallon, cuando un ataque fatal deja a su esposa con la decisión de permitirle a la compañía Omnicorp darle una segunda oportunidad a su esposo, convirtiéndolo en un hombre y una máquina al mismo tiempo. A partir del renacimiento de Murphy como Robocop, la cinta profundizará en los esfuerzos del equipo de científicos por nulificar el factor humano en él y usarlo al mismo tiempo para darle a la compañía Omnicorp la oportunidad de serles cedido el mando de la seguridad en las ciudades, además de eventualmente, su lucha por resolver el misterio de su asesinato. 


Son nuevos tiempos, y Robocop hace bien en no buscar recrear los mensajes de la cinta original, sino enfocarse más en la corrupción y manipulación corporativa así como la delgada línea entre el uso del poder de la tecnología o ser controlados por ese poder. 
Con un reparto excelente que incluye al siempre notable Gary Oldman, Michael Keaton, y un Samuel L. Jackson pasándola en grande con su papel, tenemos también a Joel Kinnaman como Alex Murphy quien en verdad no queda a deber. Mucho se dirá de la ausencia de la legendaria compañera de Robocop, Lewis, y como pasa a ser ahora un compañero afroamericano con menos aparición pero personalmente lo considero un acierto más. No había forma de que hubieran escogido una actriz que tuviera a la gente contenta para suplantar a la Lewis original, y mientras en aquella película su personaje valía como la unica conexión de Murphy con su lado humano, aquí se explora más un área que fue muy fría en cintas pasadas y es la de la relación de Murphy con su familia, y para esto tenemos a Abbie Cornish (Sucker Punch) como la esposa que batallará por la humanidad de su esposo. 
Hay muchos otros cambios en Robocop, pero la película no desperdicia oportunidades de hacer guiños inteligentes a la original, en especial al final de la película, donde pareciera haberse escuchado los deseos de los fans y a la vez, nos damos cuenta que fue realizada por gente que tiene en gran aprecio a la primera.
La trama es interesante en todo momento y aunque hubo temor por la diferencia en clasificaciones (la primera fue "R"/C y esta es "PG-13"/B) y la reducción de violencia, Robocop tiene suficiente contenido sacado de una pesadilla (llevando la clasificación a sus límites), en particular el shockeante momento de la revelación a Murphy de la extensión del daño a su cuerpo, una escena tan bien realizada que quedará un buen rato en sus cabezas. 
Y a pesar que la primera era más una cinta de acción y venganza, y se extrañan más escenas donde veamos a Robocop haciendo el servicio a la comunidad, se agradece que se haya buscado el camino más difícil, de presentar algo nuevo y esforzarse por hacer de este un personaje más humano y por consiguiente trágico. Tomará tiempo acostumbrarse a estas nuevas versiones de nuestros héroes ochenteros pero al igual que con Man of Steel, se ha hecho un trabajo de cariño y no simplemente comercial, con el nuevo Robocop.

8/10