sábado, 21 de junio de 2014

The Road Goes Ever Harsher: How To Train Your Dragon 2


La primera parte de Cómo Entrenar A Tu Dragón fue una película importante la década pasada. Fue la cinta que mostró que DreamWorks Animation era capaz de brindar una producción con una calidad equivalente al entonces intachable Pixar, no sólo en sus impresionantes logros técnicos sino en un guión que a pesar de contarnos una historia ya vista antes, poseía un carácter épico y emotivo como pocas animaciones. También ganó un Óscar muy merecido a Mejor Música para John Powell. También parte de esa banda sonora fue tema de entrada en la boda de mi hermana. En fin. Tras ser anunciada poco tiempo después del éxito de Como Entrenar A Tu Dragón, finalmente llega la segunda parte de lo que se dice es una trilogía planeada. El afecto a la primera película generó expectativa y a la vez una cierta seguridad de que sería muy poco posible repetir, ya no se diga superar el buen recibimiento de su antecesora.
No hay mucho que temer sin embargo, porque esta segunda parte cuenta con la misma calidad en cada aspecto con la que gozó la parte uno. Cómo Entrenar A Tu Dragón 2 presenta a su protagonista Hiccup y sus amigos ya crecidos, ahora todos jinetes de dragones, aprovechando la paz que su pueblo Berg finalmente ha logrado conservar tras su alianza con las criaturas. Es el mismo carácter aventurero y en parte rebelde de Hiccup, el que ocasionará que se pongan en marcha eventos que volverán a afectar todo cuanto conocen, a la vez que varias revelaciones son hechas sobre el pasado de los protagonistas.


Como no suele ocurrir en una secuela animada, Cómo Entrenar A Tu Dragón 2 presenta una historia más oscura, recordando por momentos todas las buenas segundas partes que aumentaron la complejidad de la historia que contaban. No que sea forzado, porque el guión busca sin duda reflejar la vida real, donde el permitirse a sí mismo avanzar en el camino a medida que uno crece, hace que el panorama de ese camino se vaya tornando más hostil a cada paso. La primera parte no escatimó en ser arriesgada en mostrar consecuencias permanentes producto de las decisiones buenas o malas de sus protagonistas, y aquí se repite dicho acercamiento. Son esos momentos agridulces, o la tensión que uno siente en varias escenas de la cinta sin darse cuenta, lo que elevan a esta franquicia del resto de las producciones animadas recientes. En ocasiones también los diálogos de algunas escenas son brillantes, como el momento del reencuentro del padre de Hiccup con la esposa que creía muerta. Es una escena tan íntima como cuidada en la misma forma que lo es un duro evento que ocurre y el cual fácilmente podría haberse manejado en una forma rápida y torpe por ser una animación, pero la emotividad genuina que posee cuestiona la habilidad de directores en otras películas live-action (recordando específicamente a Thor 2) para tratar este tipo de escenas.


No deseo que les parezca que todo es melodrama y tensión en Cómo Entrenar A Tu Dragón 2, pues también esta cuenta con momentos bastante alegres y mucho escapismo. Las escenas que retratan la relación entre Hiccup y Toothless son de las mejores que podríamos encontrar en el cine sobre la amistad entre animal y un hombre (mucho del comportamiento de los dragones con sus dueños pareciera en gran parte representar la relación abnegada de perros con sus amos). La animación es llevada a tremendos niveles: el realismo en escenas de batalla y las apariciones de los dragones más grandes, los harán olvidar por momentos que es una película animada.
John Powell está de regreso para musicalizar la segunda aventura de esta saga, y lo hace tan acertadamente como antes, si bien creo que nunca podría derrotar su propia genialidad en el primer soundtrack. Un pequeño fallo es la inclusión de una versión de su tema para la primera película ahora con Jonsi como intéprete para una de las primeras escenas. No que la canción sea pésima, pero carece del mismo nivel de calidad con el que goza la cinta en el resto de sus áreas, y es notable al sentirse un tanto intrusiva con el resto de la banda sonora.
Sería injusto tratar de afirmar si es mejor o inferior a su primera parte, porque ser la película que supo atraernos a este mundo por primera vez es bastante peso, pero baste decir que Cómo Entrenar A Tu Dragón 2 de las mejores, si no la mejor de las secuelas animadas hasta ahora, y un suceso que no debe de perderse en el cine este año.

viernes, 16 de mayo de 2014

Review: Godzilla (2014)


Sesenta años después de su primera aparición en cines, Godzilla regresa en su segunda película estadounidense. Mientras que la anterior en 1998 gozaría de éxito tremendo, muchos seguidores opinarían que el monstruo protagonista poco resemblaba al Godzilla japonés, que era una máquina de destrucción y un villano nato. En su primera película en 1954, Godzilla representaba los peores temores de los japoneses tras la bomba de Hiroshima, y llegaba como reflejo de los errores del hombre a destruir cuanto hubiera a su paso. Eventualmente a medida que interminables secuelas llegaron, Godzilla pasaría a ser de despiadado villano a un antihéroe protector de la Tierra. Cada avance y propaganda de Godzilla 2014 parecían representar el mismo espíritu de la cinta original en lo que era un nuevo reinicio del personaje, pero uno encuentra al verla una visión totalmente distinta. Godzilla no es aquí el agente de destrucción que nos venden, sino un héroe de tiempos antiguos que llega a exterminar dos gigantescas amenazas despertadas tras los descuidos del hombre. 
La película goza de un excelente reparto, pero a pesar de enfocarse en ellos por mucho tiempo de la película, les da finalmente muy poco que hacer, mas que contemplar el desastre frente a ellos, atrapados en personajes bastante clichés. Lamentablemente, lo que parecía ser durante su primera media hora el corazón de la cinta, que es la relación entre Bryan Cranston y su hijo, personificado por Aaron Taylor Johnson (y a la vez la más interesante) dura muy poco, relegando al excelente Cranston a prácticamente una especie de cameo alargado, lo cual en lo personal considero la oportunidad más desaprovechada del film. El también brillante Ken Watanabe interpreta al único científico con las respuestas, pero su personalidad carece del suficiente impacto para no perderse entre la historia. 
Luego está el problema de Godzilla. Entiendo que el director haya deseado tomar una ruta similar a Steven Spielberg en Tiburón, de mostrar sólo vistazos rápidos del  monstruo hasta su secuencia final (es un tanto curioso cuando te das cuenta que Godzilla no era mostrado tanto en los avances no por esconder su imagen sino porque en realidad aparece muy poco en la película), pero la presencia del monstruo simplemente no es sentida el suficiente tiempo en una cinta que lleva como título su nombre. Demasiado tiempo es invertido en las amenazas contra las que Godzilla se enfrentará, y esto no hubiera sido tan intrusivo de no ser por la corta duración de la cinta. Otras películas como Man of Steel o King Kong logran salir más airosas en dedicarle tiempo extra a sus villanos al permitir que el público haya pasado el suficiente con su titular en pantalla. 


Pero pasando a los efectos visuales, es ahí donde Godzilla no decepciona. Para comenzar, el diseño del monstruo es simplemente bárbaro, y su primera aparición es épica. Es hasta la última secuencia de la cinta que Godzilla es mostrado en toda su gloria, y donde la satisfacción del espectador llega a un nivel gigante con cada proeza del rey de los monstruos. Repetidas vistas tal vez demuestren que dichas escenas sean tan efectivas precisamente por habernos hecho esperar lo suficiente para verlas. 
Porque Godzilla es sin duda entretenida, pero incapaz de cubrir las enormes expectativas que acumuló desde el anuncio de su existencia. Al actualizarlo para esta generación, el director y escritores han logrado sin duda de dotarlo de una nueva personalidad que apele principalmente al público joven, pero se le ha negado el impacto del mensaje social tan sombrío y oscuro de sus inicios. Godzilla 2014 dista de ser la pelicula definitiva del Rey de los Monstruos, pero al final, terminarán amandolo.

8/10

martes, 22 de abril de 2014

Review: Oculus


En "Oculus", una pareja de hermanos se reencuentra 11 años después de que un terrible suceso los separó dejándolos huérfanos, siendo el menor de ellos recluido en un hospital psiquiátrico del cual ha sido liberado finalmente. La hermana mayor, convencida de que el responsable de la muerte de sus padres fue un antiguo espejo, trata de convencer al hermano de cumplir la promesa que se hicieron la última vez que se vieron: poner fin a la existencia del objeto que destruyó su niñez.
Por más fumada que se pueda escuchar la premisa de esta historia, parte de su mayor atractivo es la forma en que la idea es vendida al espectador en su primera mitad. Contándonos paralelamente la historia de lo que sucedió cuando nuestros protagonistas eran tan sólo unos niños, junto a la de su misión ya como adultos por documentar y acabar con los ataques del espejo, el guión escrito en parte también por su director, logra exitosamente presentarnos la historia sin perder tiempo en exposición, permitiéndonos poco a poco ir sacando por nosotros mismos las conclusiones sobre lo que sucede con el objeto. Esta primera parte funciona por el carisma de ambos personajes, principalmente el de la hermana mayor, cuyas actrices tanto en la versión de niña como adulta realizan trabajos muy notables. Como niña, es la pequeña aterrorizada por los sucesos macabros a su alrededor, pero que a la vez debe armarse de valentía para proteger a su hermano, mientras que como adulta es una persona obsesionada con el espejo y una freak del orden en lo concerniente al espejo.


Siendo una película de terror psicológico, siempre está la duda adyacente sobre si los sucesos son reales o están el la cabeza de uno de los protagonistas, llenando la pantalla ocasionalmente de imágenes lo mismo macabras que bizarras. "Oculus" no es la cinta convencional de suspenso, y mientras que dudo que a alguien le quite el sueño luego de verla, puede que al menos sin darte cuenta de ello tu mente si haya quedado un tanto perturbada. Hay algo que al film no se le escapa, y es encontrar vez con vez la oportunidad de divertir a su espectador.
Porque si bien es la parte de la película que más me perdió y encontré problemática, no puedo negar que el director hizo un buen trabajo con el confrontamiento final. Contrario a lo que uno desearía o esperaría ver, dichas secuencias consisten en escenas cada vez más confusas donde el presente y pasado se reflejan de tal forma que es casi imposible saber cuál es cuál, o discernir realidad de imaginación. El final está creado para servir a manera de shock, pero lo encontré débil considerando que una película que comenzó con un buen nivel de originalidad, no encontrara una manera similar de presentar una conclusión que se veía venir desde lejos. La película parece ir apilando información para desembocar en algo tremendo, y tristemente no es ese el caso, tal vez causa de las limitaciones de la misma historia.

7/10


viernes, 18 de abril de 2014

The Moment of Truth: The Amazing Spider-Man 2



Comenzaré diciendo esto: tras haber visto finalmente la película, puedo decir que en mi opinión, la campaña publicitaria que The Amazing Spider-Man 2 tuvo desde aquel primer trailer en noviembre fue pésima. Dicha campaña hizo dos cosas que apagaron cualquier simpatía dejadaen mí hacia la nueva saga por la primera parte: mostró demasiado, en realidad demasiado de la película, y a pesar de hacer ello no mostró ni un poco del verdadero espíritu de la película, dando sólo la impresión en dichos avances y posters de ser altamente superficial y exagerada, y si algo no es The Amazing Spider-Man 2, es superficial. Hagan de un lado lo que los pésimos avances puedan haberles vendido, esta es la película que se ha ganado mi respeto hacia esta nueva saga.

En esta primera secuela, Peter Parker no puede estar más contento de ser Spider-Man, ha logrado sentirse a gusto con el héroe que es para su ciudad y la esperanza que despierta en la gente, pero una tormenta se aparece en su horizonte en la forma de Max Dillon (Jamie Foxx), un desafortunado trabajador de Oscorp que sueña con ser como él. Cuando un accidente deja a Dillon deformado pero con el sorprendente poder de controlar la electricidad a su alrededor, su paranoia lo hace declararse enemigo mortal del héroe que una vez admiró, tomando el sobrenombre de Electro.


Cuando la escena que abre The Amazing Spider-Man 2 concluye, y podemos verlo surcar los aires de New York, es suficiente para saber que la escala de esta película es mayor a lo que hemos visto anteriormente del superhéroe; no sólo eso, sino que la dirección a cargo del una vez novato en el género Marc Webb, parece estar al punto, y la trama fluye de una forma natural y envolvente para el espectador. Uno sabe en ese momento que está por pasar un buen rato.
Andrew Garfield finalmente se ganó mi simpatía desde las primeras escenas de esta película como el enmascarado arácnido, las horribles bromas forzadas de los avances son minimizadas, y un carisma que muestra lo cómodo que está con el personaje hace el verdadero trabajo. Podemos ver al personaje, antes arrogante y descuidado, ahora crecido en pleno dilema con las responsabilidades de promesas pasadas y una obligación hacia lo que es capaz de hacer con sus poderes.
No sólo esto, sino que el romance con Gwen Stacy (Emma Stone) es el epítome de química entre actores, y en ocasiones las escenas de romance entre ambos parecieran definir el mero significado del amor. Es genial lo que han hecho con Gwen Stacy al no convertirla en un exceso de damisela en peligro como se hizo con Mary Jane en la pasada saga, sino alguien que de hecho está ahí para salvar a Peter, en más de una forma posible.
Tal vez no pueda decirse lo mismo de Jamie Foxx como Electro, quien es sencillamente una criatura formidable, y por mucho que se haya cuestionado la participación de dicho villano, visualmente es el protagonista de las escenas más impresionantes. Electro llega a ser un personaje atemorizante, sí, pero nunca logra mostrar suficiente donde podamos ver aprovechado los dotes actorales de Foxx. Sally Field regresa como la Tía May, y es capaz de lucirse más con escenas de carga emocional como aquella donde Peter la confronta para obtener información sobre sus padres.
Otro de los nuevos personajes es Danes DeHaan, quien personifica al amigo de infancia de Peter, Harry Osborn. Danes supo dominar a la perfección la alternancia entre psicópata/amigo en Chronicle (2012), y aquí sabe dotar de una cierta empatía a su atormentado personaje. Paul Giamatti eventualmente aparece también como The Rhino, y parece pasarla genial con el caricaturesco tono brindado intencionalmente al villano.


A excepción de un breve espacio en la cinta otorgado a las investigaciones de Peter sobre su pasado, el ritmo nunca es flojo, y las casi dos horas y media se pasan volando. Muchos cambios y decisiones sobre la historia avistados en la campaña promocional, dejaron a más de un seguidor convencido de que todo terminaría en desastre o que todo había sido mejor representado en la saga anterior; ver la película, sin embargo, logra convencernos de dichas decisiones, pues actúan a favor de la historia y tienen sentido una vez conocida esta, incluyendo las decisiones referentes al aspecto visual o los orígenes de los villanos. Con esto quiero decir que el guión es verdaderamente bueno. Sí, la cinta está cargada de muchas escenas de acción y comicidad muy bien llevada a cabo, pero en su centro, está cargada de mucha emotividad, y cuando lo desea puede llegar a ser oscura, o intimidante en ciertas escenas de suspenso.
Pero por mejor realizado que esté el guíón, debe destacarse la labor de Marc Webb en la dirección, saliendo airoso en la realización de escenas que definitivamente muestran gran audacidad en su trabajo, y un ojo excelente para capturar lo mismo romance que tensión, esperanza y desesperanza, y conectar al espectador en dicho viaje.
Una colaboración muy importante en la cinta es la de Hans Zimmer, quien logró reunir a personalidades como Pharrel Williams, Johnny Marr y otros, para crear una banda sonora tremendamente fresca y original. Es en escenas como la primera revelación de Electro, que la energía de dicha banda sonora se acopla de tal forma con lo que uno ve en pantalla, que el espectáculo se convierte en uno de esos momentos únicos en cine.


Una segunda parte suele ser considerada en muchas ocasiones como el momento de la verdad, aquella prueba decisiva de que un director y su equipo fueron bien elegidos, y que son capaces de dar continuidad exitosamente, o elevar su historia a nuevas alturas. Ambas cosas suceden con The Amazing Spider-Man 2, la cual finalmente halla su propia personalidad con esta secuela, siendo suficientemente valiente para tomar decisiones que la alejen de lo que ya se ha dicho y hecho sobre el personaje. Y esto es dicho por un gran defensor de la saga anterior que no consideró nunca una buena decisión este reinicio de la franquicia. The Amazing Spider-Man 2 es la película que justifica ese reinicio. La historia y la dirección pemiten que todo cuanto hizo de Spider-Man un héroe querido en el pasado, esté de regreso y con una mayor fuerza en su mensaje. Seguramente una de las sorpresas agradables de este verano. El 3D por cierto, vale cada centavo.

10/10

sábado, 5 de abril de 2014

Review: Divergent


"Divergente" está basada en la trilogía de novelas para adolescentes y adultos jóvenes de Veronica Roth, de las cuales tengo entendido han gozado recientemente de una popularidad similar a la fácilmente comparable trilogía de Los Juegos del Hambre. En este primer capítulo, Tris, interpretada por Shailene Woodley, es una joven viviendo en una ciudad post-apocalíptica, en donde para evitar un nuevo caos que destruya su sociedad se ha decidido dividir a la misma en distintas facciones de acuerdo a sus tendencias de carácter y habilidades. A pesar de que al llegar a la adultez cada uno de estos jóvenes pasa por un examen psicológico que les indica la facción conveniente, se les brinda la libertad de decidir a que facción desean pertenecer, tal decisión es irrevocable y fallar en demostrar su valía en dicha facción los convertirá en marginados de dicha sociedad. Tris, a pesar de haber crecido en una familia de la facción Abnegación, compuesta de personas pacíficas y altruistas al frente de la sociedad, se siente inclinada a ser parte de Osadía, pero su examen muestra que ella es lo que se conoce como una "divergente", alguien que no pertenece a ninguna facción en específico, pero representa una amenaza para el estricto orden de categorías por las que se compone dicha sociedad.
Fui a ver Divergente con conocimiento nulo de las novelas, pero esperando claramente algo similar a Los Juegos del Hambre, comparación que descubrí no es del todo acertada. En su primera hora Divergente goza de una historia sencilla pero un tratamiento atractivo, donde una buena dirección por parte de Neil Burger nos va adentrando a una trama que por momentos me recordó fuertemente a Harry Potter por las divisiones supuestamente predestinadas y el entrenamiento a la que el protagonista se someterá para poder probar que pertenece a su facción. Las facciones sin embargo, no muestran mucha complejidad en su caracterización, con los miembros de Osadía por ejemplo dándonos la impresión por un buen rato de la película de no diferir mucho a un grupo de primates trepando de edificio en edificio.
A pesar de ello no se olvida que la película se apoya de una novela para jóvenes y por tanto se le perdona. Tenemos independientemente de esto personajes que son enriquecidos por los actores que les dan vida, con Kate Winslet y Ashley Judd entre ellos robándose las escenas en que aparecen. Siempre existe algo interesante en ver películas que puedan ser un eco de las categorizaciones sociales, y el viaje de la protagonista al comenzar a pertenecer a este mundo de gente extrema es logrado de forma que permite al espectador sentirse involucrado por la aventura. A pesar de que Tris no es una personaje que tenga una fuerte personalidad, es la determinación en medio de sus debilidades lo que resulta llamativo. Eso, y un soundtrack que en verdad es uno de los mayores highlights de la cinta.
Pero es cuando durante la segunda hora el avecinado y obligado romance que caracteriza estas historias golpea fuerte, y lamentablemente ocurre de una manera tan mecánica que uno puede percibir en gran manera como arruina muchos de los aciertos de la primera mitad. Uno sabe que el romance es parte de la vida y que una película de este género no será carente de él, pero en esta ocasión cuando sucede parece succionar la personalidad de los mismos protagonistas a favor de un poco imaginativo enamoramiento. A partir de este punto la cinta se encuentra con un tope impresionante, pero es efectivo para quien tras estas escenas descubrimos en medio de la sala de cine que es la audiencia focus, en medio de gritos de adolescentes maravilladas por lo que ven.


Cuando la tensión comienza a desatarse en el último cuarto de la cinta y un evento ocasiona que dicho factor romance sea removido por un rato, la película avanza nuevamente con decentes despliegues de acción y escapismo. Lamentablemente esto no dura mucho y el reencuentro entre los dos enamorados hacia el final, está compuesto por una escena donde la protagonista se topa con una disyuntiva que puede costarle su vida o la de la persona que ama. Es su subsecuente decisión lo que invalida por completo la causa por la que está luchando y los sacrificios antes hechos por otros, arrebatando la aparente heroicidad encontrada por el personaje, y convirtiendo a la película en algo más similar a Twilight que a Hunger Games, en el aspecto de debilitar por completo la representación de la fuerza femenina, en lugar de darle su valor.
En general, es una película que entretendrá, pero no esperen ver la complejidad de la saga a la que más se le compara o giros de tuerca que supongan verdaderas encrucijadas para sus protagonistas. Divergente tiene demasiados momentos Deus ex Machina, donde la historia se saca de la manga en repetidas ocasiones soluciones de la nada a favor de la comercialidad de la misma, lo cual en este caso significa con frecuencia lo conveniente para que las cosas salgan bien entre los dos protagonistas.
Las actuaciones de la película son buenas, Shailene Woodley es una chica muy linda quien muestra un buen trabajo y hace notar dotes actorales, pero lamentablemente (y al igual que sucede con los demás actores) no se le da mucho que hacer con su personaje a excepción de una escena es la que nos convence de su talento. Kate Winslet brilla en cada aparición y eleva el nivel de la película, pero su personaje es una oportunidad perdida al reducirse finalmente al típico villano promedio.
Es muy probable que si lo que buscan es ver una película de aventuras romántica a la que no le exijan mucho, pasen un buen rato. En lo particular siento que había una historia decente pero el insistir en buscar lo cliché le estorba demasiado, ello y un romance poco desarrollado terminan por disminuir los esfuerzos de un buen reparto e inequivocadamente una buena dirección.

6/10


sábado, 29 de marzo de 2014

Die for Something: John Rambo Extended Cut


Hace aproximadamente un mes le di otra oportunidad a la saga de Rambo, de Sylvester Stallone, la cual a diferencia de Rocky, nunca logré tomarle verdaderamente el gusto. Sin embargo tras revisitar las primeras tres películas, en esta ocasión logré entender mejor al personaje y su eterna "lucha de un sólo hombre", constantemente rechazado por la misma nación que defendió en la guerra, traicionado por quienes acuden a pedir su ayuda, y considerado desechable, pero siempre llegando a donde nadie más quiere llegar por no jugarse la vida en ello.
El cuarto y último capítulo de esta saga fue llamado en su estreno en cines simplemente "Rambo", tengo entendido que en contra de los deseos del cineasta, siendo inicialmente "John Rambo" el nombre del proyecto inicial. Fue una película que viéndola en cines consideré entretenida, pero nunca me hizo interesarme tanto en el pasado del personaje como lo hizo un año antes "Rocky Balboa", otro regreso de Stallone a uno de sus íconos. Soy un completista, y la mayor parte de las veces ponerme a ver sagas así me lleva a buscar ver todas ellas eventualmente, así que tras mi búsqueda infructífera de completar lo que ya tenía de Rambo aquí en el país, me fue enviado de fuera lo que se conoce como "Rambo: Extended Cut", lo cual no es otra cosa que la versión re-trabajada de dicha película por parte del director Sylvester Stallone, donde corrigió y añadió cosas que por la premura del tiempo no pudo en el estreno en cines. Más aún, ésta es la versión preferida de Stallone, y tras eliminarse la posibilidad de más secuelas le regresa el nombre de "John Rambo" lo cual no sólo tiene mucho mayor sentido sino que le da ese necesario toque de finalidad que necesitaba para considerársele un cierre con la misma buena intención que Rocky Balboa.
En ella, Rambo ha pasado sus últimos veinte años apartado del mundo del que está cansado cerca de Burma en Tailandia, y viviendo de trabajos menores como la captura de serpientes. Podemos inferir que Rambo se ha acostumbrado a la extrema violencia tan cerca de él producto de la crisis en Burma, donde militares atacan, mutilan y abusan de forma excesivamente cruenta a los habitantes de las comunidades allí establecidas.
Es por esta misma crisis que un grupo misionero pide la ayuda de Rambo para acercarlos al lugar en su bote y así poder llevar víveres y ayuda médica a las personas, a lo que inicialmente se rehusa. Es hasta que una de ellos personificada por la genial Julie Benz logra hacerle recordar parte de lo que le importaba antes, creando una leve conexión con él, que Rambo acepta. El infierno sin embargo, está por desatarse en la comunidad en la que Rambo ha dejado a los misioneros, situación que desencadenará un viaje del personaje principal en el que se replanteará continuar una vida huyendo de quien es, o la muerte por algo que valga la pena.
Escrito sonará simple, pero es el viaje por el cual nos lleva el director lo que hace de esta una gran experiencia. Stallone sabe lo que el público desea ver, pero antes de eso está dispuesto a hacer varias paradas que hagan que esta película verdaderamente importe, particularmente por medio de la crudeza con la que retrata la situación real de la gente de Burma, y los límites oscuramente necesarios para hacer frente a una maldad así.
"Todos somos animales, esa es la verdad" dice el protagonista al inicio de la cinta, declaración que está por ser puesta a prueba por sus mismos actos. Donde hay un desinterés y un retraimiento de nuestra humanidad por la realidad adyacente, también hay aún una parte en nosotros capaz de hacer que nos importe de nuevo aquello a lo le hemos dado la espalda, pareciera ser lo que Stallone grita a través de la última batalla de John Rambo.
Cuando Rambo es finalmente desatado, hemos visto tal magnitud de actos inhumanos de parte de los militares, que el nivel de violencia es justificado, y no importa tanto si es tomado como un momento de catarsis palomera o como una aseveración del director sobre lo que es necesario hacer para detener estas atrocidades, porque será difícil para el espectador que no haya cubierto sus ojos ante las crueldades antes retratadas no hallar un placer culposo ante la venganza del protagonista.
Sólo tras una minuciosa examinación de la cinta podríase comparar lo que está cambiado de la versión original a esta nueva versión de director, pero lo cierto es que en conjunto es más efectiva. De lo que puedo recordar de la original, Stallone pareciera haber hecho ediciones ante ciertos excesos en la violencia que podrían considerarse demasiado gratuita y debilitar el mensaje en ella, además de añadir más escenas reflexivas acerca del parecer de Rambo sobre la guerra y sobre estos misioneros que pretenden hacer un cambio por medio de la paz.
Sin embargo no lo duden, la película aún sigue siendo de las más gráficas de la última década, pero también es un testamento de las habilidades tras y frente a la cámara de parte de Stallone, quien cumple en grande con lo que podría haber sido fácilmente una empresa risible. Los paisajes son excelentes, las escenas muy bien rodadas, y las actuaciones de parte de Julie Benz y Stallone cumplen.
Definitivamente una versión que tras verla ha logrado convertirse en mi episodio favorito del personaje, y a la cual puedo poner al mismo nivel de la primera película del mismo, First Blood. Al final Stallone logra darle un cierre digno a esta historia sobre el incomprendido hombre que ha visto lo que los demás no desean ver, y su regreso a proteger aquello de lo que parece incapaz de poder ser parte, porque es necesario hacerlo.

viernes, 28 de marzo de 2014

Captain America: The Winter Soldier


Sé que estoy algo sólo en esta opinión pero Captain America: The First Avenger fue mi favorita de la primera fase de las películas del proyecto Avengers de Marvel. El cuidado prestado por parte de la dirección, los humildes inicios del personaje, los valores representados hicieron que para mí destacara entre los demás efectos y batallas las entregas de sus otros compañeros. The Winter Soldier, por lo mismo es una secuela a la que le estuve siguiendo el paso con mucha expectativa.
En esta segunda de las aventuras individuales de Steve Rogers, el super soldado apenas ha comenzado a adaptarse a la vida moderna tras su letargo de 70 años cuando SEAL sufre un violento ataque, y las sospechas de una conspiración que pone en peligro no solo la existencia de la organización, sino millones de vidas surgen, a la vez que un letal mercenario llamado Winter Soldier aparece con la misión de exterminar a quien desee hacer frente a quien sea que esté detrás de estos actos. No es un secreto de la trama que este Soldado del Invierno no sea otro que "Bucky" Barnes, quien fuera una vez el mejor amigo del Capitán América y quien en la primera película fuera dado por muerto tras pelear hasta el final lidereado por él.
Una de las cosas más agradables de esta secuela es que verdaderamente tome mucho de la primera película, y por tanto se sienta conectada al continuar muchos temas en ella. De hecho, la película hace esto en una magnitud mucho mayor a la que cualquiera hubiera predicho, por lo cual quien haya visto The First Avenger recientemente antes de ver su secuela, tendrá de ya un mejor disfrute y entendimiento de gran parte de la trama.
Precisamente es este el primero de muchos aciertos de The Winter Soldier, ya que una característica de una buena secuela es tomar puntos de la primera película y expandir varios de ellos, lo cual hace que a diferencia de otras películas de Marvel el asunto no se sienta episódico. En la dirección, los hermanos Russo, quienes no habían tenido experiencia en el género en verdad se lucen: la película simplemente no descansa en términos de acción y escapismo puro. Nunca hemos visto lo que el Capitán América es capaz de hacer hasta esta película, y el ambiente es en todo momento tenso, con cierta atmósfera reminiscente de forma intencional de películas de espionaje de los años setenta.

En lo personal, una de las zonas que he considerado débiles en las películas de Marvel (refiriéndome a toda su saga de Avengers) ha sido su uso de villanos. A excepción de las películas de Sam Raimi de Spider-Man, Marvel Studios realmente no ha tenido villanos memorables a excepción discutible de Loki en las cintas de Thor (debido más que nada al carisma del actor). Por más que me haya agradado incluso el giro de El Mandarín en Iron Man 3, siempre me pareció que la villanía fue un área algo descuidada con estos personajes. Me agrada mucho entonces que Winter Soldier no esté sólo de relleno en esta historia, ya que verdaderamente es un antagonista formidable y literalmente una máquina de matar a la altura del Capitán América que pondrá a sufrir al elenco completo, con el conflicto añadido de la revelación de su identidad a su antiguo amigo y hermano de batallas, elemento que no podría haber pedido un mejor trato. En esta ocasión la historia de Capitán América no sólo lidia con las lecciones morales de rectitud y la delgada línea entre proteger y agredir, sino que tiene algo importante que decir sobre la verdadera amistad, cuestión que en ningún momento se siente forzada en su ejecución. Todo lo contrario, es loable que a pesar de que estén pasando tantas cosas en la película, podamos toparnos de parte de los cineastas con escenas personales tan bien cuidadas y con una gran carga de emotividad.



Chris Evans domina totalmente el personaje, y a cada escena de combate nos hace pensar en el arduo entrenamiento que debe haber tenido, ya que independientemente de lo que las computadoras y los dobles puedan hacer, las técnicas de pelea del señor son tremendas. Sin revelar mucho Samuel L. Jackson logra tener momentos más épicos de lo que su personaje ha tenido antes a pesar de su corto tiempo en la película, a Scarlett Johansson no se le puede criticar nada y la adición de Anthony Mackie como Falcon es más que bienvenida, el actor merece roles más importantes como éste y aquí hace gran demostración del carisma que posee.
Queda un poco a deber el compositor Henry Jackman, quien a pesar de mejores trabajos anteriores, cumple apenas, no logrando dotar de verdadera personalidad la banda sonora de la película. Quizá de los mejores momentos musicales tiene que ser el inicio donde podemos oír nuevamente el tema creado para la primera película de Alan Silvestri, de quien hubiera sido interesante ver la aadaptación de sus temas a algo más moderno en esta ocasión.

Puedo decir de manera personal, que The Winter Soldier es mi favorita de la segunda fase de Marvel, ya que todos los elementos ya citados, las constantes sorpresas y giros de tuerca, y el brillante manejo de lo que pudo haber sido una trama enrevesada en manos menos capaces, donde detalles importantes podrían haber sido descuidados en medio del espectáculo, la hacen resaltar entre las películas de los demás héroes de los estudios. Una muy buena película de superhéroes, no sólo gente con poder.

9/10