domingo, 18 de septiembre de 2011

No Le Temas a la Oscuridad: Témele a los adultos


Ahora creo estar casi seguro de que esperar de una producción de Guillermo Del Toro, y a diferencia de otras recientes producciones suyas, en "No Le Temas a la Oscuridad" definitivamente se siente su sello. En lo personal, desde el Laberinto del Fauno no había vuelto a ver en otro filme las ideas fantásticas de Del Toro tan plasmadas con su maquiavélico talento de torcer cuentos de hadas. En este caso la atormentada es una pequeña personificada por la muy talentosa Bailee Madison, quien presa de su soledad en la enorme casa que compró su padre, es acechada por unas pequeñas criaturas que desean jugar con ella.
He ahí donde me encanta el trabajo de Del Toro, es quizá el único mexicano que hábilmente explota las leyendas que de niños todos escuchamos, en este caso la de los duendes que robaban niños en lugares aislados, y un giro tremendamente oscuro a la historia del hada de los dientes.

La premisa es buenísima, y de hecho hay muchos aciertos a la hora de desarrollar la trama, particularmente en el lado de las criaturas, cuyo diseño es bien logrado, y que en actitud no son en lo absoluto tus gremlins promedio.
El fallo de la cinta es mas bien el desarrollo de los personajes, ya que realizan acciones verdaderamente inexplicables con tal de que la trama avance. Es así que el padre, actuado por Guy Pearce, sobrepasa lo absurdo con su negación al testimonio de la niña en maneras que llevan dicho cliché al extremo, y pues, para no dar spoilers, la madrastra (Katie Holmes en una actuación mejor a todo lo que ha hecho últimamente), aun la pequeña y demás miembros de la casa no se salvan a la hora de simplemente hacer una u otra cosa en favor de un obvio susto o asesinato.

Aun con ello, la cinta es bastante disfrutable y en muchos momentos presenta secuencias perturbadoras, siendo para quienes escuchábamos todas aquellas historias, inquietante ver en forma gráfica los ataques de los cuales la niña es presa, llegando al punto en que ya no estás tan seguro de saber quién saldrá librado.
Sin embargo más pudo haber sido logrado con las criaturas, y aunque el final es ciertamente un golpe bajo, más esfuerzo pudo haber sido puesto para dotar de mayor originalidad la cinta.
Claro que la recomiendo si aguantan sufrir al estilo de Del Toro, recomiendo verla acompañado, y recomiendo... no, exijo que no lleven a ningún niño menor de 11 años a verla.

Temo que es un 7/10

Crazy Stupid Love: No tan estúpida como parece

¿Cuándo fue la última vez que vieron una buena comedia romántica? Ok, ahora, ¿cuándo fue la última vez que vieron una comedia romántica que les dejara algo más que risas? Listo, pero ahora ¿cuándo fue la última vez que vieron una comedia romántica compleja y a la vez disfrutable? Todo lo anterior define a "Loco y Estúpido Amor", una cinta que al menos en nuestro país fácilmente pasa desapercibida y a la que un poster que pareciera definirla como otro wannabe de "Hangover" no le ayuda en lo absoluto (de hecho no entiendo la decisión del poster).
En lo personal esa era mi impresión antes de la primera escena de la película, donde Julianne Moore pide el divorcio al personaje de Steve Carell, tras la habilidad para dirigir dicha escena te das cuenta que estás viendo una dramedia romántica, lo cual siempre es más interesante y complejo de lograr en estos tiempos.
No haré muy extensa mi opinión en esta ocasión porque dar más detalles sería decirles tal vez demasiado y les robaría el gusto de ir descubriendo los caminos a los que nos lleva la muy bien desarrollada trama.
Otras actuaciones incluyen a la hermosa Emma Stone, Ryan Gosling y Marisa Tomei, cada uno brillante en sus interpretaciones. El crédito de la historia es no caer obviamente en clichés, y llevarnos a un punto donde en verdad cuestionemos el desenlace que obtendremos, y debe ser dicho, "Loco y Estúpido Amor" realiza el casi obligado análisis del "significado e importancia de amar" que cada comedia romántica se pone como meta, la diferencia es que esta película no nos da una respuesta barata, y se ensucia las manos para llevarnos a ella. Demasiado recomendada.

Le doy un 9/10

sábado, 13 de agosto de 2011

Linterna Verde: Entre la Luz y el Miedo


Iron Man se topa con Star Wars. Esa es la frase de una de las críticas favorables mostradas en la página oficial de Linterna Verde. En cierta forma puede ser a grandes rasgos cierto, pero también es de las mayores debilidades de la cinta. Es decir, mezclar arrogancia cómica con tramas interestelares no parece ser una mezcla coherente cuando se está lidiando con una historia que fácilmente puede caer por sí sola en lo risible dadas sus proporciones cósmicas.
Y es ahí donde el mayor error de Linterna Verde ocurre: en la coherencia.
Cabe mencionar que universo del superhéroe en los comics es bastante extenso, y para contar la historia de su origen se tiene que contar también su mitología. Reunir esto en 2 horas y adaptarlo a un éxito veraniego que guste al mayor sector de la audiencia es una tarea nada sencilla, y lamentablemente se nota bastante que fue usado más de un guión para el resultado final.
De dicha forma, la cinta alterna muy bruscamente entre la cruzada de los Lanterns en el espacio por destruir un ancestral enemigo, el desarrollo del villano Hector Hammond, el romance entre el héroe y Carol Ferris, y los momentos de humor forzado, dejando muy poco para realmente establecer el personaje de Hal Jordan.
Claramente se puede notar que mucho quiso ser incluido y no se encontró la forma de unirlo e irlo desenvolviendo de tal forma que el espectador pudiera verdaderamente conectar a una historia con mensaje (y en lo particular considero una de sus mejores cualidades) bueno e importante.
A pesar de ello, no recuerdo un punto en que la cinta se tornara tediosa, y gran parte de ello puede atribuirse tal vez a lo invertido en los efectos. Si bien, el primer avance dejó a todos decepcionados del traje del héroe, en cine se puede apreciar el dinero extra para perfeccionarlos, simplemente los Linternas se ven demasiado bien, y la secuencia con el ente Parallax está bastante bien lograda.
No brilla de igual forma la música de James Newton Howard, quien a pesar de ser de mis compositores de cine favoritos en antaño, no dota de un sólo tema representativo a Linterna Verde. La única secuencia donde podemos escuchar por momentos un toque de su antigua brillantez, es durante el primer vuelo de Hal Jordan con Tomar-Re (genialmente personificado con la voz de Geoffrey Rush).
Mención aprobatoria merece también la gran actuación de Peter Sarsgaard como el cabezón villano Hector Hammond; Blake Lively ilumina la pantalla con su belleza y Ryan Reynolds pues, actúa como Ryan Reynolds, muy seguramente culpa del guión.
Que por cierto alguno de los tres o cuatro escritores merece que lo absorba Parallax por las bromas del tipo película de Disney Channel. Tío, si has de querer meter a zapatazos momentos cómicos en una cinta veraniega, busca que no sólo los niños se rían de ella. De repente el asunto anda muy serio y el siguiente rato se pone la cosa bastante ñoña.

Dicho todo lo anterior, disfruté bastante de la película, creo que su mensaje de la voluntad contra el miedo es inspirador, y que los geeks de todas las edades encontrarán mucha satisfacción con el poco filtro en las secuencias espaciales. Esperemos para la segunda parte sean corregidos los errores, es un universo de muchas posibilidades el de Green Lantern, pero hay que encontrar una forma menos derivativa de presentar las historias.

Echadle mas luz: 7/10

domingo, 7 de agosto de 2011

¿Mal Cliché o Buena Nostalgia?: Super 8


Ayer un amigo me comentó vía twitter sobre las razones por las cuales Super 8 no fue de su agrado. Su principal queja es el aparente reciclaje de las ideas de Spielberg de sus trabajos de ciencia ficción en los 70s y 80s. Cuando le pregunté cuales eran sus expectativas de la película, me respondió que esperaba ver algo original y novedosamente revelador.

En mi opinión para el disfrute de Super 8 bien hace falta saber que su intención claramente no es el romper convencionalismos en el cine de ciencia-ficción, mas que entretenernos en una historia reminiscente a los años que para algunos bien podrían llamarse la época de oro del género. Dos de las más representativas de dicha época son Encuentos Cercanos del Tercer Tipo e E.T. El Extraterrestre, cuyo director funge aquí como productor, no debería ser sorpresa que su huella sea tan notable, más aún cuando dichas películas son declaradas una fuerte influencia para el director J.J. Abrams.
Muchos intentos han habido por imitar aquellos éxitos, unos más obvios que otros, pero la mayoría fallidos al intentar contar una historia lo suficientemente memorable para perdurar en la conciencia popular.
Algo que J.J. Abrams parece entender bien en su película, es aquello que verdaderamente funcionaba, y lo primero que se encuentra en Super 8 es una historia con la que su público se pueda identificar, acompañado de una trama lo suficientemente misteriosa e interesante.


Es tan difícil en estos tiempos, dada la cantidad de proyectos en la larga historia del cine, encontrar algo que podamos llamar completamente original e innovador, cuando es casi imposible encontrar una cinta que no se haya parado al menos un poco en los hombros de una antecesora, lo verdaderamente innovador es saber usar los elementos que funcionan y crear a partir de ello algo similar, pero también actualizado y fresco. Tanto E.T. como Super 8 lidian con jóvenes conectados a una presencia extraterrestre, pero de ninguna manera es la misma historia.

En el caso de Super 8, el casting y desarrollo de los pequeños protagonistas es de sus grandes fortalezas. A lo largo de los años, ha resultado más que obvio lo difícil que es incluir menores de edad como personajes principales en una película sin que esta sufra por malas actuaciones o resulte demasiado sosa. No es el caso con Super 8, donde el desarrollo de los jóvenes es tan bien llevado, que se logran genuinos momentos de tensión, nuevamente algo tan difícil de lograr cuando son niños quienes están en peligro.


¿Son notables ciertos clichés en Super 8? Mentiría al decir que no. ¿Son clichés molestos o que molesten al espectador? En absoluto. Sí, tenemos los problemas con los padres, el villano militar, el científico moralista, ciertos estereotipos infantiles, y una criatura con motivaciones no completamente distintas a anteriores extraterrestres. Algunos de estos clichés son clichés de la vida misma, otros simplemente están ahí porque son la clase de cosas que en tu interior nostálgico esperas ver.
Mucho pudo haber sido invertido en cambiar varias de estas cosas, incluso cambiar el desenlace de los personajes, para lograr algo que la audiencia más exigente bien pudiera llamar original, pero ¿era ese el objetivo de Super 8? No lo creo. Super 8 apela al niño interior, a la nostalgia de un Hollywood en que importaba contar una buena historia y permitirse ser entretenido por ella, no ser el más innovador sólo por ser innovador, llámese en efectos, llámese en guión. Esa ha sido probablemente la causa de su éxito internacional, y también de una que otra crítica negativa.
Lo innovador en Super 8 bien podría ser que tiene éxito donde muchas otras entregas en la ciencia ficción han fallado, la habilidad de saber contar una historia través de los recursos cinematográficos. La habilidad de cautivar al espectador con dicha historia, bien sea sencilla, y como ya en raras ocasiones sucede, dar lo que el niño interior ruega ver, no lo que resulte ser más cuerdo para el adulto, transmitiéndonos de paso, una lección acerca de crecer en la faz del desastre.

Supergustó: 9/10

sábado, 30 de julio de 2011

El ensamble de Joe Johnston: Capitán América

La última década no he sido fan de Joe Johnston. Siempre me pareció un director con mucha habilidad para crear buenos sets y efectos en sus películas, pero no la misma para crear momentos emotivamente eficaces, principalmente a la hora de crear tensión. Su racha en la última década tampoco fue muy buena que digamos, pasando por "Jurassic Park 3", que tenía más similitud con Disney que con Spielberg, la nada recordada "Hidalgo" y "The Wolfman". Con la última, se disculpó mencionando conflictos con el estudio, lo cual dio un resultado final fallido para uno de los monstruos favoritos de Universal. Personalmente no le creí mucho conociendo sus antecedentes, y por lo mismo no fui con muchas expectativas a ver "Capitán América", sobre todo tras el hecho de que las últimas cintas de Marvel Studios no han permitido desarrollar a sus héroes con la calidad narrativa que merecen con tal de conectarlos lo suficiente a su mina de oro prioritaria "The Avengers". Eso, y el patriotismo con el que se promovió al superhéroe en sus avances con frases como "Heroes are made in America" con el que más bien se ahuyenta al público internacional, no me hacían augurar mas que una cinta promedio.


Sin embargo desde las primeras escenas de la película, se puede notar la atención suficiente que Johnston le mostró a la historia. La primera buena señal es el tiempo que se le dedica a Steve Rogers antes de que ocurra su transformación. Debo decir que aunque en los avances parecía no ser suficientemente creíble ver a Chris Evans en el cuerpo de un doble escuálido, en la cinta se ve tremendamente bien logrado, posiblemente en gran parte gracias a la actuación del protagonista y a una buena dirección por parte de Johnston. Cuando te encuentras fijándote en la trama en una cinta de efectos, más que en los efectos, puedes comenzar a esperar cosas buenas. Una vez que Rogers obtiene su musculatura, ya hemos conocido lo suficiente al personaje para que nos importe su misión.
De gran agrado fue ver que a pesar de que en un inicio el protagonista lucha idealizadamente por su país, se topa con la realidad de los intereses fríos del mismo, siendo aún minimizado a pesar del logro del experimento en él, y mostrando que la inspiración que puede llevar a la victoria a un país no se logra a partir del poder, sino de la compasión en sus héroes, lo cual es llevado al grado de que en cierto momento de la película, el sobrenombre "Capitán América" es usado derogativamente. Brillante.
En el momento en que las grandes persecuciones y efectos llegan -los cuales dicho sea de paso son bastante llamativos y novedosos- uno mira satisfecho como son usados como un recurso más para contar la historia, y no como centro de la atención. Johnston también logra entregarnos personajes secundarios lo suficientemente bien desarrollados para que sus escenas de acción sean dotadas de... sí, tensión. El personaje de Tommy Lee Jones en particular, es una joya de comicidad ácida, y nos brindan un interés femenino bastante más inteligente y tenaz que el de la película de superhéroes promedio en la persona de la guapísima Hayley Atwell.


El diseño de producción es completamente elogiable, la música de Alan Silvestri pudo haber sido más sobresaliente pero cumple, y los momentos de humor ocasional son buenos sirviendo a favor de la trama (el número del himno del capi no tiene precio) y nunca distrayentes o forzados como en Transformers.
Y curioso que lo diga, pero considero una lástima que Johnston no dirija "The Avengers", al menos para mí el señor se redimió de sus últimas fallas, dándonos la clase de cinta de aventuras y héroes que está casi extinta en estos tiempos, donde se pone mayor énfasis a efectos sobre historia; por lo mismo, hubiera sido ideal para un proyecto tan altamente comercial como The Avengers donde el tratamiento a personajes y trama bien podría ser nula.
Pero por el momento, el ensamble de elementos de Joe Johnston prueba ser exitoso en mostrar porque Steve Rogers merece estar a la cabeza del equipo de héroes, y en el universo fílmico mucho será atribuido al hecho de que su cinta ciertamente es superior a las de los últimos vengadores.
Conforme: 9/10

domingo, 24 de julio de 2011

Música para el fin: Deathly Hallows Part 2


De paseo por el centro comercial andaba con humor de cometer aquella vieja costumbre de seleccionar un soundtrack. Deben saber que mi iPod está lleno de música de soundtracks, aunque no suele ser buena idea dejar el shuffle general del coche y que tu acompañante brinque cuando sin aviso se comienzan a escuchar las dos notas clásicas de John Williams para "Tiburón".
Soy uno de los raros partidarios entre mis conocidos de comprar un disco físico, y cuando el soundtrack es el de una cinta que sé que disfruté o parte de una saga que me agrada, le doy mis pesos en buena voluntad como coleccionista que valora el que de vez en cuando le canten la película. En este caso ocurrieron ambas cosas para escoger el último soundtrack que tendrá Harry Potter.

Existían planes para que John Williams, creador del tema definitivo de la saga,"Hedwig's Theme", regresara para musicalizar esta entrega final, pero aparentemente sus agenda no se lo permitió, por lo que el francés Alexandre Desplat, musicalizador de la primera parte de "Deathly Hallows" regresaría. Ahora, cabe decir que todo fan hubiera considerado épico que Williams regresara a terminar lo que comenzó, y esta ya es una manera incómoda de entrar al campo de batalla para un compositor como Desplat, las expectativas pesando sobre alguien con una trayectoria sin comparación a la del maestro Williams y especializado nunca en blockbusters, sino cintas de menor presupuesto, sin explosiones, sin magos matándose, sin dragones.
Y vamos que no vo ya decir que desprecio la obra anterior de Desplat. En lo absoluto. El señor compuso para varias cintas que sin su música no me habrían gustado igual como "Fantastic Mr. Fox" y "The Curious Case of Benjamin Button".
Desplat manejó la encomendada primera parte satisfactoriamente, siendo quizá el score más calmo y modesto para la saga, lo que le vino a bien al enfoque de la historia. La pregunta general era si Desplat podría manejar una cinta con la acción y tensión de Deathly Hallows Part 2 con la misma destreza.


Lo primero que notas en el disco es que los temas de los scores anteriores usados en la cinta y que nos evocaron nostalgia a golpes no se encuentran en el disco, principalmente el original y no modificado Hedwig's Theme de Williams, el cual escuché al menos tres veces en la cinta. Esto puede ser decepcionante al comprarlo, pero cuando recuerdas que lo incluido es la obra de Alexandre Desplat y supones los asuntos burocráticos de derechos y porcentajes todo es entendible.
Lo cual nos deja con un disco con la esencia de Desplat para el gigante de Deathly Hallows 2.
Y siendo así lo segundo que notas es que esto no suena al escándalo que imaginabas escuchar con el estilo de Return of the King de Howard Shore o Revenge of the Sith de Williams.
No, Desplat se mantiene aún contenido, no muy ruidoso, mas bien, reflexivo, y para muchos, posiblemente inadecuado.
Pero cierto es que la saga entera de Harry Potter nunca ha dependido de acción, y no es en lo absoluto tan bélica como las dos mencionadas anteriormente. Harry Potter siempre ha sido guiada por sus personajes, y el viaje a lo largo de las 8 películas, ha sido más bien desde el interior de ellos. Me atrevería a decir incluso, que Desplat puede haber sido lo más adecuado para estos últimos dos capítulos, pues melodía tras melodía, queda cada vez más claro que no nos está retratando los hechos que suceden en medio de la batalla de Hogwarts, sino lo que está pasando dentro de los personajes.


"Lily's Theme" abre el soundtrack de una manera demasiado seria y misteriosa, como lo será el resto del mismo. El primer personaje importante que aparece después de la recapitulación de los hechos en la cinta es Severus Snape, y Desplat parece haber dado al clavo al entenderlo y crear un gran tema repetido a largo de todo el score, que como la película, gira en torno a la mamá de Harry más de lo que se ve a simple vista.
Otro gran tema es "Statues" que marca el inicio de la batalla, y no es en absoluto el típico coro estremecedor hollywoodense, es más bien evocador. Estos son jóvenes que nunca han estado en una, su escuela está por ser invadida y pueden entregarse al miedo, pero creen que vale la pena luchar por el bien. El tema lo refleja muy bien, esto va a terminar, pero la esperanza llama a no ceder. "Broomsticks and Fire" es quizá el tema más dinámico e intimidante, dejando claro que la muerte no anda con juegos, y el que con fuego juega, se quema, literal. El uso de la variedad de elementos usados en él por el compositor para crear la atmósfera es aplaudible.
"Snape's Demise", "Harry's Sacrifice" y "Harry Surrenders" son tenebrosos y tristes a la vez, y como no, Desplat está componiendo con ambos temas para personajes de cara a la muerte, y la habilidad del compositor es aquí tremenda al usar la música para mostrarte incluso aquel que puede haber sido su último pensamiento. Con "Severus and Lily" nos están contando una historia, y "Neville The Hero" pareciera cantar la definición del heroísmo, hacer lo correcto aún cuando la batalla parezca perdida. La transición de este último tema es un paralelo mismo de la camino del miedo al valor, lo que nos muestra una vez más lo bien que comprendió Desplat esta historia.


Cuando pienso en lo que Williams pudo haber hecho musicalizando este capítulo final, mi idea mas desconfiada es verlo iniciar con un tema pomposo e inundar cada escena y batalla con leitmotifs y fanfarrias hasta el cansancio, campanitas aquí y allá. Tal vez nos hubiera agradado, tal vez hubiera sido más imponente. ¿A quién no le agrada Williams? Sin embargo, Desplat supo, a mi juicio, encontrar su propio lenguaje. Tal vez para muchos se escuche muy genérico, tal vez se necesita más de una oída para apreciarlo como se merece, pero me dejó satisfecho con mi compra. Es un soundtrack que merece ser escudriñado, y en cierta forma es refrescante que un film de estas proporciones tenga música tan poco ostentosa. Realmente el que la historia esté contada a través de cada pieza, es como debe ser un buen soundtrack, pero que además de ello te relate lo que sucedía en el interior de los personajes, es llegar a una conexión que no siempre es buscada por el compositor en mancuerna con el director.

Por cierto, el tema "Underworld", grita John Williams por todo lo largo, para que no lo extrañemos tanto.

"Only I, can live forever" (Yeah right...)


Bastante rato del verano sin sentarme por acá. Ni siquiera estoy seguro cuanta gente llega a leer este blog, de repente me topo con lectores inesperados, pero bueno el asunto es que aquí estamos de nuevo. Les resume mi opinión de lo que va del verano de la siguiente manera: Cars 2 fue tan buena y tan menospreciada que sólo por eso le haré una crítica tardía por mi mera satisfacción (tal vez Moderatto le echó la sal), sigo sin entender a la gente que esperaba algo más oscuro y complicado de la 4a parte de Piratas del Caribe (personalmente la disfruté mucho), Transformers 3 pues... digamos que fue una película más de Michael Bay y el final de Harry Potter fue suficientemente épico y satisfactorio para quien entienda el significado de la palabra adaptación.
Aquí en México las distribuidoras nacionales nos siguen retrasando los estrenos de varias otras porque es sabio pasar estrenos de verano a principios de otoño cuando la piratería está en su punto de mayor control. Por lo tanto los fieles a la pantallota no hemos visto aún Linterna Verde o Super 8, y aparentemente tampoco veremos surgir El Planeta de los Simios sino hasta Septiembre (viva Fox México, lo sé).
Y entre lo mas sobresaliente de estas últimas semanas están los trailers de The Dark Knight Rises y The Amazing Spider-Man que todo cinéfilo ya debía haber visto para este entonces. El primero se me hace uno de los mejores teasers que he visto en mucho precisamente porque es el claro concepto de un teaser bien hecho (redundé?). El de The Amazing Spider-Man no es tan bueno, pero le doy puntos por también elaborar algo significativo y suficientemente interesante para remontarme a los viejos teasers de antaño. Con todo lo que se ha dicho en Comic-Con mucha de mi opinión sobre este reboot ha cambiado a su favor (de ser cierto lo que se comenta), no así ha cambiado mi opinión de The Avengers, que siento más forzada que un beso entre Bella y Edward y que sigue creando demasiada expectativa para ser cumplida.


De las molestias, el reconocido histrión del cine Bradley Cooper ha sido elegido para encarnar a Lucifer en una de mis novelas clásicas favoritas a punto de ser masacrada por Alex Proyas: El Paraíso Perdido. Bradley Cooper, que no puede siquiera convencerme en The Hangover o The A-Team, y Alex Proyas, quien dirigió como ninguno I Robot y Presagio, donde ni yo le echo la culpa a Nicolas Cage teniendo ese guión.
Steven Spielberg también aprovechó la Comic-Con para hacer feliz al infante dentro de muchos haciendo oficial la promesa de Jurassic Park 4 entre aplausos, aunque tomará unos tres años aproximadamente ver a los dinosaurios regresar seguramente en 3D. Que él dirigiera sería la noticia que todo fan espera.
Y así las cosas, se reporta pronto nuevamente el niño que hacía del cine su propio parque.