sábado, 13 de agosto de 2011

Linterna Verde: Entre la Luz y el Miedo


Iron Man se topa con Star Wars. Esa es la frase de una de las críticas favorables mostradas en la página oficial de Linterna Verde. En cierta forma puede ser a grandes rasgos cierto, pero también es de las mayores debilidades de la cinta. Es decir, mezclar arrogancia cómica con tramas interestelares no parece ser una mezcla coherente cuando se está lidiando con una historia que fácilmente puede caer por sí sola en lo risible dadas sus proporciones cósmicas.
Y es ahí donde el mayor error de Linterna Verde ocurre: en la coherencia.
Cabe mencionar que universo del superhéroe en los comics es bastante extenso, y para contar la historia de su origen se tiene que contar también su mitología. Reunir esto en 2 horas y adaptarlo a un éxito veraniego que guste al mayor sector de la audiencia es una tarea nada sencilla, y lamentablemente se nota bastante que fue usado más de un guión para el resultado final.
De dicha forma, la cinta alterna muy bruscamente entre la cruzada de los Lanterns en el espacio por destruir un ancestral enemigo, el desarrollo del villano Hector Hammond, el romance entre el héroe y Carol Ferris, y los momentos de humor forzado, dejando muy poco para realmente establecer el personaje de Hal Jordan.
Claramente se puede notar que mucho quiso ser incluido y no se encontró la forma de unirlo e irlo desenvolviendo de tal forma que el espectador pudiera verdaderamente conectar a una historia con mensaje (y en lo particular considero una de sus mejores cualidades) bueno e importante.
A pesar de ello, no recuerdo un punto en que la cinta se tornara tediosa, y gran parte de ello puede atribuirse tal vez a lo invertido en los efectos. Si bien, el primer avance dejó a todos decepcionados del traje del héroe, en cine se puede apreciar el dinero extra para perfeccionarlos, simplemente los Linternas se ven demasiado bien, y la secuencia con el ente Parallax está bastante bien lograda.
No brilla de igual forma la música de James Newton Howard, quien a pesar de ser de mis compositores de cine favoritos en antaño, no dota de un sólo tema representativo a Linterna Verde. La única secuencia donde podemos escuchar por momentos un toque de su antigua brillantez, es durante el primer vuelo de Hal Jordan con Tomar-Re (genialmente personificado con la voz de Geoffrey Rush).
Mención aprobatoria merece también la gran actuación de Peter Sarsgaard como el cabezón villano Hector Hammond; Blake Lively ilumina la pantalla con su belleza y Ryan Reynolds pues, actúa como Ryan Reynolds, muy seguramente culpa del guión.
Que por cierto alguno de los tres o cuatro escritores merece que lo absorba Parallax por las bromas del tipo película de Disney Channel. Tío, si has de querer meter a zapatazos momentos cómicos en una cinta veraniega, busca que no sólo los niños se rían de ella. De repente el asunto anda muy serio y el siguiente rato se pone la cosa bastante ñoña.

Dicho todo lo anterior, disfruté bastante de la película, creo que su mensaje de la voluntad contra el miedo es inspirador, y que los geeks de todas las edades encontrarán mucha satisfacción con el poco filtro en las secuencias espaciales. Esperemos para la segunda parte sean corregidos los errores, es un universo de muchas posibilidades el de Green Lantern, pero hay que encontrar una forma menos derivativa de presentar las historias.

Echadle mas luz: 7/10

domingo, 7 de agosto de 2011

¿Mal Cliché o Buena Nostalgia?: Super 8


Ayer un amigo me comentó vía twitter sobre las razones por las cuales Super 8 no fue de su agrado. Su principal queja es el aparente reciclaje de las ideas de Spielberg de sus trabajos de ciencia ficción en los 70s y 80s. Cuando le pregunté cuales eran sus expectativas de la película, me respondió que esperaba ver algo original y novedosamente revelador.

En mi opinión para el disfrute de Super 8 bien hace falta saber que su intención claramente no es el romper convencionalismos en el cine de ciencia-ficción, mas que entretenernos en una historia reminiscente a los años que para algunos bien podrían llamarse la época de oro del género. Dos de las más representativas de dicha época son Encuentos Cercanos del Tercer Tipo e E.T. El Extraterrestre, cuyo director funge aquí como productor, no debería ser sorpresa que su huella sea tan notable, más aún cuando dichas películas son declaradas una fuerte influencia para el director J.J. Abrams.
Muchos intentos han habido por imitar aquellos éxitos, unos más obvios que otros, pero la mayoría fallidos al intentar contar una historia lo suficientemente memorable para perdurar en la conciencia popular.
Algo que J.J. Abrams parece entender bien en su película, es aquello que verdaderamente funcionaba, y lo primero que se encuentra en Super 8 es una historia con la que su público se pueda identificar, acompañado de una trama lo suficientemente misteriosa e interesante.


Es tan difícil en estos tiempos, dada la cantidad de proyectos en la larga historia del cine, encontrar algo que podamos llamar completamente original e innovador, cuando es casi imposible encontrar una cinta que no se haya parado al menos un poco en los hombros de una antecesora, lo verdaderamente innovador es saber usar los elementos que funcionan y crear a partir de ello algo similar, pero también actualizado y fresco. Tanto E.T. como Super 8 lidian con jóvenes conectados a una presencia extraterrestre, pero de ninguna manera es la misma historia.

En el caso de Super 8, el casting y desarrollo de los pequeños protagonistas es de sus grandes fortalezas. A lo largo de los años, ha resultado más que obvio lo difícil que es incluir menores de edad como personajes principales en una película sin que esta sufra por malas actuaciones o resulte demasiado sosa. No es el caso con Super 8, donde el desarrollo de los jóvenes es tan bien llevado, que se logran genuinos momentos de tensión, nuevamente algo tan difícil de lograr cuando son niños quienes están en peligro.


¿Son notables ciertos clichés en Super 8? Mentiría al decir que no. ¿Son clichés molestos o que molesten al espectador? En absoluto. Sí, tenemos los problemas con los padres, el villano militar, el científico moralista, ciertos estereotipos infantiles, y una criatura con motivaciones no completamente distintas a anteriores extraterrestres. Algunos de estos clichés son clichés de la vida misma, otros simplemente están ahí porque son la clase de cosas que en tu interior nostálgico esperas ver.
Mucho pudo haber sido invertido en cambiar varias de estas cosas, incluso cambiar el desenlace de los personajes, para lograr algo que la audiencia más exigente bien pudiera llamar original, pero ¿era ese el objetivo de Super 8? No lo creo. Super 8 apela al niño interior, a la nostalgia de un Hollywood en que importaba contar una buena historia y permitirse ser entretenido por ella, no ser el más innovador sólo por ser innovador, llámese en efectos, llámese en guión. Esa ha sido probablemente la causa de su éxito internacional, y también de una que otra crítica negativa.
Lo innovador en Super 8 bien podría ser que tiene éxito donde muchas otras entregas en la ciencia ficción han fallado, la habilidad de saber contar una historia través de los recursos cinematográficos. La habilidad de cautivar al espectador con dicha historia, bien sea sencilla, y como ya en raras ocasiones sucede, dar lo que el niño interior ruega ver, no lo que resulte ser más cuerdo para el adulto, transmitiéndonos de paso, una lección acerca de crecer en la faz del desastre.

Supergustó: 9/10

sábado, 30 de julio de 2011

El ensamble de Joe Johnston: Capitán América

La última década no he sido fan de Joe Johnston. Siempre me pareció un director con mucha habilidad para crear buenos sets y efectos en sus películas, pero no la misma para crear momentos emotivamente eficaces, principalmente a la hora de crear tensión. Su racha en la última década tampoco fue muy buena que digamos, pasando por "Jurassic Park 3", que tenía más similitud con Disney que con Spielberg, la nada recordada "Hidalgo" y "The Wolfman". Con la última, se disculpó mencionando conflictos con el estudio, lo cual dio un resultado final fallido para uno de los monstruos favoritos de Universal. Personalmente no le creí mucho conociendo sus antecedentes, y por lo mismo no fui con muchas expectativas a ver "Capitán América", sobre todo tras el hecho de que las últimas cintas de Marvel Studios no han permitido desarrollar a sus héroes con la calidad narrativa que merecen con tal de conectarlos lo suficiente a su mina de oro prioritaria "The Avengers". Eso, y el patriotismo con el que se promovió al superhéroe en sus avances con frases como "Heroes are made in America" con el que más bien se ahuyenta al público internacional, no me hacían augurar mas que una cinta promedio.


Sin embargo desde las primeras escenas de la película, se puede notar la atención suficiente que Johnston le mostró a la historia. La primera buena señal es el tiempo que se le dedica a Steve Rogers antes de que ocurra su transformación. Debo decir que aunque en los avances parecía no ser suficientemente creíble ver a Chris Evans en el cuerpo de un doble escuálido, en la cinta se ve tremendamente bien logrado, posiblemente en gran parte gracias a la actuación del protagonista y a una buena dirección por parte de Johnston. Cuando te encuentras fijándote en la trama en una cinta de efectos, más que en los efectos, puedes comenzar a esperar cosas buenas. Una vez que Rogers obtiene su musculatura, ya hemos conocido lo suficiente al personaje para que nos importe su misión.
De gran agrado fue ver que a pesar de que en un inicio el protagonista lucha idealizadamente por su país, se topa con la realidad de los intereses fríos del mismo, siendo aún minimizado a pesar del logro del experimento en él, y mostrando que la inspiración que puede llevar a la victoria a un país no se logra a partir del poder, sino de la compasión en sus héroes, lo cual es llevado al grado de que en cierto momento de la película, el sobrenombre "Capitán América" es usado derogativamente. Brillante.
En el momento en que las grandes persecuciones y efectos llegan -los cuales dicho sea de paso son bastante llamativos y novedosos- uno mira satisfecho como son usados como un recurso más para contar la historia, y no como centro de la atención. Johnston también logra entregarnos personajes secundarios lo suficientemente bien desarrollados para que sus escenas de acción sean dotadas de... sí, tensión. El personaje de Tommy Lee Jones en particular, es una joya de comicidad ácida, y nos brindan un interés femenino bastante más inteligente y tenaz que el de la película de superhéroes promedio en la persona de la guapísima Hayley Atwell.


El diseño de producción es completamente elogiable, la música de Alan Silvestri pudo haber sido más sobresaliente pero cumple, y los momentos de humor ocasional son buenos sirviendo a favor de la trama (el número del himno del capi no tiene precio) y nunca distrayentes o forzados como en Transformers.
Y curioso que lo diga, pero considero una lástima que Johnston no dirija "The Avengers", al menos para mí el señor se redimió de sus últimas fallas, dándonos la clase de cinta de aventuras y héroes que está casi extinta en estos tiempos, donde se pone mayor énfasis a efectos sobre historia; por lo mismo, hubiera sido ideal para un proyecto tan altamente comercial como The Avengers donde el tratamiento a personajes y trama bien podría ser nula.
Pero por el momento, el ensamble de elementos de Joe Johnston prueba ser exitoso en mostrar porque Steve Rogers merece estar a la cabeza del equipo de héroes, y en el universo fílmico mucho será atribuido al hecho de que su cinta ciertamente es superior a las de los últimos vengadores.
Conforme: 9/10

domingo, 24 de julio de 2011

Música para el fin: Deathly Hallows Part 2


De paseo por el centro comercial andaba con humor de cometer aquella vieja costumbre de seleccionar un soundtrack. Deben saber que mi iPod está lleno de música de soundtracks, aunque no suele ser buena idea dejar el shuffle general del coche y que tu acompañante brinque cuando sin aviso se comienzan a escuchar las dos notas clásicas de John Williams para "Tiburón".
Soy uno de los raros partidarios entre mis conocidos de comprar un disco físico, y cuando el soundtrack es el de una cinta que sé que disfruté o parte de una saga que me agrada, le doy mis pesos en buena voluntad como coleccionista que valora el que de vez en cuando le canten la película. En este caso ocurrieron ambas cosas para escoger el último soundtrack que tendrá Harry Potter.

Existían planes para que John Williams, creador del tema definitivo de la saga,"Hedwig's Theme", regresara para musicalizar esta entrega final, pero aparentemente sus agenda no se lo permitió, por lo que el francés Alexandre Desplat, musicalizador de la primera parte de "Deathly Hallows" regresaría. Ahora, cabe decir que todo fan hubiera considerado épico que Williams regresara a terminar lo que comenzó, y esta ya es una manera incómoda de entrar al campo de batalla para un compositor como Desplat, las expectativas pesando sobre alguien con una trayectoria sin comparación a la del maestro Williams y especializado nunca en blockbusters, sino cintas de menor presupuesto, sin explosiones, sin magos matándose, sin dragones.
Y vamos que no vo ya decir que desprecio la obra anterior de Desplat. En lo absoluto. El señor compuso para varias cintas que sin su música no me habrían gustado igual como "Fantastic Mr. Fox" y "The Curious Case of Benjamin Button".
Desplat manejó la encomendada primera parte satisfactoriamente, siendo quizá el score más calmo y modesto para la saga, lo que le vino a bien al enfoque de la historia. La pregunta general era si Desplat podría manejar una cinta con la acción y tensión de Deathly Hallows Part 2 con la misma destreza.


Lo primero que notas en el disco es que los temas de los scores anteriores usados en la cinta y que nos evocaron nostalgia a golpes no se encuentran en el disco, principalmente el original y no modificado Hedwig's Theme de Williams, el cual escuché al menos tres veces en la cinta. Esto puede ser decepcionante al comprarlo, pero cuando recuerdas que lo incluido es la obra de Alexandre Desplat y supones los asuntos burocráticos de derechos y porcentajes todo es entendible.
Lo cual nos deja con un disco con la esencia de Desplat para el gigante de Deathly Hallows 2.
Y siendo así lo segundo que notas es que esto no suena al escándalo que imaginabas escuchar con el estilo de Return of the King de Howard Shore o Revenge of the Sith de Williams.
No, Desplat se mantiene aún contenido, no muy ruidoso, mas bien, reflexivo, y para muchos, posiblemente inadecuado.
Pero cierto es que la saga entera de Harry Potter nunca ha dependido de acción, y no es en lo absoluto tan bélica como las dos mencionadas anteriormente. Harry Potter siempre ha sido guiada por sus personajes, y el viaje a lo largo de las 8 películas, ha sido más bien desde el interior de ellos. Me atrevería a decir incluso, que Desplat puede haber sido lo más adecuado para estos últimos dos capítulos, pues melodía tras melodía, queda cada vez más claro que no nos está retratando los hechos que suceden en medio de la batalla de Hogwarts, sino lo que está pasando dentro de los personajes.


"Lily's Theme" abre el soundtrack de una manera demasiado seria y misteriosa, como lo será el resto del mismo. El primer personaje importante que aparece después de la recapitulación de los hechos en la cinta es Severus Snape, y Desplat parece haber dado al clavo al entenderlo y crear un gran tema repetido a largo de todo el score, que como la película, gira en torno a la mamá de Harry más de lo que se ve a simple vista.
Otro gran tema es "Statues" que marca el inicio de la batalla, y no es en absoluto el típico coro estremecedor hollywoodense, es más bien evocador. Estos son jóvenes que nunca han estado en una, su escuela está por ser invadida y pueden entregarse al miedo, pero creen que vale la pena luchar por el bien. El tema lo refleja muy bien, esto va a terminar, pero la esperanza llama a no ceder. "Broomsticks and Fire" es quizá el tema más dinámico e intimidante, dejando claro que la muerte no anda con juegos, y el que con fuego juega, se quema, literal. El uso de la variedad de elementos usados en él por el compositor para crear la atmósfera es aplaudible.
"Snape's Demise", "Harry's Sacrifice" y "Harry Surrenders" son tenebrosos y tristes a la vez, y como no, Desplat está componiendo con ambos temas para personajes de cara a la muerte, y la habilidad del compositor es aquí tremenda al usar la música para mostrarte incluso aquel que puede haber sido su último pensamiento. Con "Severus and Lily" nos están contando una historia, y "Neville The Hero" pareciera cantar la definición del heroísmo, hacer lo correcto aún cuando la batalla parezca perdida. La transición de este último tema es un paralelo mismo de la camino del miedo al valor, lo que nos muestra una vez más lo bien que comprendió Desplat esta historia.


Cuando pienso en lo que Williams pudo haber hecho musicalizando este capítulo final, mi idea mas desconfiada es verlo iniciar con un tema pomposo e inundar cada escena y batalla con leitmotifs y fanfarrias hasta el cansancio, campanitas aquí y allá. Tal vez nos hubiera agradado, tal vez hubiera sido más imponente. ¿A quién no le agrada Williams? Sin embargo, Desplat supo, a mi juicio, encontrar su propio lenguaje. Tal vez para muchos se escuche muy genérico, tal vez se necesita más de una oída para apreciarlo como se merece, pero me dejó satisfecho con mi compra. Es un soundtrack que merece ser escudriñado, y en cierta forma es refrescante que un film de estas proporciones tenga música tan poco ostentosa. Realmente el que la historia esté contada a través de cada pieza, es como debe ser un buen soundtrack, pero que además de ello te relate lo que sucedía en el interior de los personajes, es llegar a una conexión que no siempre es buscada por el compositor en mancuerna con el director.

Por cierto, el tema "Underworld", grita John Williams por todo lo largo, para que no lo extrañemos tanto.

"Only I, can live forever" (Yeah right...)


Bastante rato del verano sin sentarme por acá. Ni siquiera estoy seguro cuanta gente llega a leer este blog, de repente me topo con lectores inesperados, pero bueno el asunto es que aquí estamos de nuevo. Les resume mi opinión de lo que va del verano de la siguiente manera: Cars 2 fue tan buena y tan menospreciada que sólo por eso le haré una crítica tardía por mi mera satisfacción (tal vez Moderatto le echó la sal), sigo sin entender a la gente que esperaba algo más oscuro y complicado de la 4a parte de Piratas del Caribe (personalmente la disfruté mucho), Transformers 3 pues... digamos que fue una película más de Michael Bay y el final de Harry Potter fue suficientemente épico y satisfactorio para quien entienda el significado de la palabra adaptación.
Aquí en México las distribuidoras nacionales nos siguen retrasando los estrenos de varias otras porque es sabio pasar estrenos de verano a principios de otoño cuando la piratería está en su punto de mayor control. Por lo tanto los fieles a la pantallota no hemos visto aún Linterna Verde o Super 8, y aparentemente tampoco veremos surgir El Planeta de los Simios sino hasta Septiembre (viva Fox México, lo sé).
Y entre lo mas sobresaliente de estas últimas semanas están los trailers de The Dark Knight Rises y The Amazing Spider-Man que todo cinéfilo ya debía haber visto para este entonces. El primero se me hace uno de los mejores teasers que he visto en mucho precisamente porque es el claro concepto de un teaser bien hecho (redundé?). El de The Amazing Spider-Man no es tan bueno, pero le doy puntos por también elaborar algo significativo y suficientemente interesante para remontarme a los viejos teasers de antaño. Con todo lo que se ha dicho en Comic-Con mucha de mi opinión sobre este reboot ha cambiado a su favor (de ser cierto lo que se comenta), no así ha cambiado mi opinión de The Avengers, que siento más forzada que un beso entre Bella y Edward y que sigue creando demasiada expectativa para ser cumplida.


De las molestias, el reconocido histrión del cine Bradley Cooper ha sido elegido para encarnar a Lucifer en una de mis novelas clásicas favoritas a punto de ser masacrada por Alex Proyas: El Paraíso Perdido. Bradley Cooper, que no puede siquiera convencerme en The Hangover o The A-Team, y Alex Proyas, quien dirigió como ninguno I Robot y Presagio, donde ni yo le echo la culpa a Nicolas Cage teniendo ese guión.
Steven Spielberg también aprovechó la Comic-Con para hacer feliz al infante dentro de muchos haciendo oficial la promesa de Jurassic Park 4 entre aplausos, aunque tomará unos tres años aproximadamente ver a los dinosaurios regresar seguramente en 3D. Que él dirigiera sería la noticia que todo fan espera.
Y así las cosas, se reporta pronto nuevamente el niño que hacía del cine su propio parque.

sábado, 11 de junio de 2011

Skadoosh! Kung Fu Panda 2.

Ya no encuentras muchas secuelas hoy en día que se esfuercen en dar al espectador más de lo que vieron en la película original, y a la vez enriquecer la historia, y Kung Fu Panda 2 lo logra exitosamente. Sorprende en cierta manera, que la fórmula a seguir no sea buscar el doble de risas como sería tal vez obvio, sino ampliar el dramatismo de una saga que tiene por protagonista a un panda obeso experto en artes marciales. Con Guillermo del Toro a bordo como productor, entra una cierta oscuridad a la trama, pero con ella también una mayor profundidad. Allá en 2008, fue tal vez algo similar lo que provocó el éxito de la película: ibamos a reírnos un rato de Dreamworks y sus tonterías acostumbradas con Jack Black de protagonista, pero nos dieron una historia que además de frases a reflexionar colocadas en diversos puntos, llevaba como punto culminante una enseñanza para grandes y chicos al final de la misma.
En esta ocasión, la cinta no está carente de dicha enseñanza, pero lo que se admira es la forma de entretejer tan correctamente la trama alrededor de esta. La cinta pasa correctamente por toda una gama de emociones de escena a escena, algunas que incluso te hacen olvidar (como me comentó la persona que me acompañaba), que te encuentras viendo aún una película animada.

Es de reconocer también que los escritores siempre encuentren para Po villanos que personifiquen tan creativamente lo opuesto a las decisiones con que nuestro personaje está lidiando, y aunque inicialmente el pavorreal llamado Lord Shen no pareciera contar con la presencia del derrotado Tai-Lung, uno no sale de la sala sin convencerse de lo excelente de su caracterización.
Para Po hay varios cambios, ya que ahora es el respetado héroe, pero la genialidad es que la esencia del personaje no se pierda entre tanto cuestionamiento, y para ello varias escenas nos hacen recordar porqué estamos vitoreando en silencio al personaje. Quizá lo más inesperado, sean dos secuencias en que la dirección empuja tanto la emotividad que de no repetirnos a nosotros mismos que NO vamos a moquear viendo Kung Fu Panda, no sé que pasaría.

Cinematográficamente, solo puedo darle a Kung Fu Panda 2 el adjetivo de sorprendente. Una excelente y satisfactoria secuela, para lo que uno pediría de una animación.
Conforme: 9/10

Alien + s. Una retrospectiva.

Les cuento que soy muy fan del rollo de las películas de Alien. Creo que son una maravilla del cine de ciencia ficción, y en este mes me he encontrado dándole un vistazo secuencial a la tetralogía que me regalaron en Diciembre. "Prometheus" de Ridley Scott se estrena en un año, y en lo que sabemos si es o no una precuela de la saga, consideré oportuno dejar unos comentarios en el blog para la posteridad. Nunca saben, les pueden encargar un trabajo en la academia de Jaime Maussan y uno debe estar siempre preparado.

En esta ocasión, les escribo de "Alien" de Ridley Scott (Gladiador, Robin Hood, Cruzada), y la segunda entrega "Aliens" a cargo de James Cameron (Titanic, Avatar, Terminator 2). Ver ambas películas una después de otra definitivamente hacen entender mejor el camino que fue tomando la franquicia.


ALIEN (1979)

En nuestro país, llevó el acertado subtítulo de "El Octavo Pasajero". Mucho antes de que Alien pasara a ser degradado por sus batallas austeras en el cine contra el Depredador, una vez fue considerada la película mas terrorífica de todos los tiempos, y es que se habían visto muchos extraterrestres en cine, pero ninguno que personificara la maldad pura, y ninguna película que nos presentara al espacio como un lugar tan aterrador y aislado.
En ella, los siete integrantes de la tripulación de la nave comercial "Nostromo" son notificados por la computadora principal sobre una señal de auxilio en un planetoide lejano a la Tierra, y que según cláusulas de su contrato es su obligación investigar. Dicha señal, resulta ser descubierta en poco tiempo no como una señal de auxilio, sino una señal de advertencia.
La cinta catapultó al éxito a Sigourney Weaver en su ya legendario papel de Ellen Ripley, y dotó a su joven director de un respeto que se extiende a nuestra fecha. Su escenografía es sorprendente hasta nuestros días, la música de la más tenebrosa jamás escrita, los personajes perfectamente delineados. Juega muy a su favor el dejar mucho a la imaginación, pues lo más atemorizante es siempre aquello que no ves.
En palabras del director, el extraterrestre era casi una representación del demonio, en que donde quiera que iba, no paraba hasta destruir todo lo que estuviera cerca de él, sin ninguna limitante moral y tal vez física. Es tal vez este pensamiento el que le dió mayor relevancia en lo subsecuente a la saga, porque Ripley comenzó a personificar no sólo la batalla de una mujer contra esta fuerza siniestra, sino la batalla de la humanidad contra el diablo mismo. Esto sería retomado con una mayor claridad más tarde por David Fincher en Alien3.

ALIENS (1986)

Antes de esta cinta, un joven Cameron sólo había filmado "The Terminator", bueno, él sigue diciendo que no dirigió "Piraña 2: Asesinas Voladoras" y mejor le creemos. Tras mucho pleito con la Fox sobre el presupuesto de la cinta, Cameron logró brindarnos lo que hasta la fecha se conoce como una de las mejores segundas partes en la historia del cine.
Ripley despierta tras ser rescatada 57 años después de sobrevivir, solo para ser considerada como demente tras su relato de lo ocurrido en la cinta anterior. El planeta en que su desafortunada tripulación se encontró con el alienígena ha sido ocupado por familias de trabajadores de su antigua compañía, pero tras conocer las posibilidades de dicha especie, un miembro de dicha compañía ocasiona en secreto una infestación que debe ser combatida por un grupo de marines.
Algunos incluso han llegado a considerar "Aliens" mejor que la original, aseveración en la que difiero, pues si bien vista como una película con un enfoque bastante distinto al anterior, se pierde el sentido sobrenatural de la amenaza silenciosa que acechaba a la tripulación de la primera. Sin embargo, se le reconoce a Cameron no haber caído en repetir la fórmula de la anterior, pues para ser secuela de una película como Alien, sale más que bien librada. Para bien o para mal, esta sería la primera vez que el alien comenzaría a ser más un personaje de acción que de terror, pero eso no quita el buen espectáculo que Cameron brinda.