viernes, 28 de marzo de 2014

Captain America: The Winter Soldier


Sé que estoy algo sólo en esta opinión pero Captain America: The First Avenger fue mi favorita de la primera fase de las películas del proyecto Avengers de Marvel. El cuidado prestado por parte de la dirección, los humildes inicios del personaje, los valores representados hicieron que para mí destacara entre los demás efectos y batallas las entregas de sus otros compañeros. The Winter Soldier, por lo mismo es una secuela a la que le estuve siguiendo el paso con mucha expectativa.
En esta segunda de las aventuras individuales de Steve Rogers, el super soldado apenas ha comenzado a adaptarse a la vida moderna tras su letargo de 70 años cuando SEAL sufre un violento ataque, y las sospechas de una conspiración que pone en peligro no solo la existencia de la organización, sino millones de vidas surgen, a la vez que un letal mercenario llamado Winter Soldier aparece con la misión de exterminar a quien desee hacer frente a quien sea que esté detrás de estos actos. No es un secreto de la trama que este Soldado del Invierno no sea otro que "Bucky" Barnes, quien fuera una vez el mejor amigo del Capitán América y quien en la primera película fuera dado por muerto tras pelear hasta el final lidereado por él.
Una de las cosas más agradables de esta secuela es que verdaderamente tome mucho de la primera película, y por tanto se sienta conectada al continuar muchos temas en ella. De hecho, la película hace esto en una magnitud mucho mayor a la que cualquiera hubiera predicho, por lo cual quien haya visto The First Avenger recientemente antes de ver su secuela, tendrá de ya un mejor disfrute y entendimiento de gran parte de la trama.
Precisamente es este el primero de muchos aciertos de The Winter Soldier, ya que una característica de una buena secuela es tomar puntos de la primera película y expandir varios de ellos, lo cual hace que a diferencia de otras películas de Marvel el asunto no se sienta episódico. En la dirección, los hermanos Russo, quienes no habían tenido experiencia en el género en verdad se lucen: la película simplemente no descansa en términos de acción y escapismo puro. Nunca hemos visto lo que el Capitán América es capaz de hacer hasta esta película, y el ambiente es en todo momento tenso, con cierta atmósfera reminiscente de forma intencional de películas de espionaje de los años setenta.

En lo personal, una de las zonas que he considerado débiles en las películas de Marvel (refiriéndome a toda su saga de Avengers) ha sido su uso de villanos. A excepción de las películas de Sam Raimi de Spider-Man, Marvel Studios realmente no ha tenido villanos memorables a excepción discutible de Loki en las cintas de Thor (debido más que nada al carisma del actor). Por más que me haya agradado incluso el giro de El Mandarín en Iron Man 3, siempre me pareció que la villanía fue un área algo descuidada con estos personajes. Me agrada mucho entonces que Winter Soldier no esté sólo de relleno en esta historia, ya que verdaderamente es un antagonista formidable y literalmente una máquina de matar a la altura del Capitán América que pondrá a sufrir al elenco completo, con el conflicto añadido de la revelación de su identidad a su antiguo amigo y hermano de batallas, elemento que no podría haber pedido un mejor trato. En esta ocasión la historia de Capitán América no sólo lidia con las lecciones morales de rectitud y la delgada línea entre proteger y agredir, sino que tiene algo importante que decir sobre la verdadera amistad, cuestión que en ningún momento se siente forzada en su ejecución. Todo lo contrario, es loable que a pesar de que estén pasando tantas cosas en la película, podamos toparnos de parte de los cineastas con escenas personales tan bien cuidadas y con una gran carga de emotividad.



Chris Evans domina totalmente el personaje, y a cada escena de combate nos hace pensar en el arduo entrenamiento que debe haber tenido, ya que independientemente de lo que las computadoras y los dobles puedan hacer, las técnicas de pelea del señor son tremendas. Sin revelar mucho Samuel L. Jackson logra tener momentos más épicos de lo que su personaje ha tenido antes a pesar de su corto tiempo en la película, a Scarlett Johansson no se le puede criticar nada y la adición de Anthony Mackie como Falcon es más que bienvenida, el actor merece roles más importantes como éste y aquí hace gran demostración del carisma que posee.
Queda un poco a deber el compositor Henry Jackman, quien a pesar de mejores trabajos anteriores, cumple apenas, no logrando dotar de verdadera personalidad la banda sonora de la película. Quizá de los mejores momentos musicales tiene que ser el inicio donde podemos oír nuevamente el tema creado para la primera película de Alan Silvestri, de quien hubiera sido interesante ver la aadaptación de sus temas a algo más moderno en esta ocasión.

Puedo decir de manera personal, que The Winter Soldier es mi favorita de la segunda fase de Marvel, ya que todos los elementos ya citados, las constantes sorpresas y giros de tuerca, y el brillante manejo de lo que pudo haber sido una trama enrevesada en manos menos capaces, donde detalles importantes podrían haber sido descuidados en medio del espectáculo, la hacen resaltar entre las películas de los demás héroes de los estudios. Una muy buena película de superhéroes, no sólo gente con poder.

9/10

sábado, 22 de marzo de 2014

Muppets Most Wanted: "We're Doing A Sequel"


Hace ya más de dos años los Muppets regresaron a la pantalla grande tras más de una década de ausencia, y para cualquier fan, el que ahora lo hicieran de mano de Disney y sin sus creadores originales fue motivo de escepticismo hasta que se estrenó la película. The Muppets no pudo haber sido más respetuosa de las creaciones de Jim Henson y todo lo que las hace especial. No sólo eso sino que exitosamente presentó una historia emotiva sobre la reagrupación de una familia y sus esfuerzos por volver a ser lo que eran, reintroduciéndolos a nuevas generaciones mientras homenajeaban sus éxitos pasados. The Muppets fue la obra apasionada de un verdadero fan en Jason Segel, y siempre habrá que agradecerle por ello.
Pero como dice la genial canción con la que comienza esta nueva película, todo lo que tiene éxito en Hollywood tiene que tener secuela en estos días, aún cuando se sabe que por concepto, se corre el riesgo de aminorar de calidad en comparación al producto original. Como bien nos informa dicha canción, técnicamente esta no es la primera secuela de los Muppets, su primera película (y también mi favorita) fue estrenada en 1979 y tuvo tal éxito que también necesitó una secuela. Es agradable ver que los escritores de Most Wanted hayan optado por la decisión que se tomó en aquellos tiempos con The Great Muppet Caper, la cual fue enfocarse simplemente en lo que los Muppets saben hacer mejor, y esto es llenar la pantalla de puntadas irreverentes y números ingeniosos. Una secuela de los Muppets no debe ser más oscura, emotiva o más dramática, sólo tiene que dejarlos tener una aventura que se preste a la creatividad con que las películas orinales entretuvieron a su público.
Es así como nos encontramos a Los Muppets ya en una gira por todo el mundo para consolidar su regreso, a la vez que son blanco de un ladrón prófugo llamado Constantine (la rana malvada más buscada del mundo) quien con ayuda de su secuaz interpretado por Ricky Gervais secuestra a René y se hace pasar por él sin que el resto del grupo lo note. Esto lleva a situaciones absurdamente cómicas desde René en una prisión rusa dirigiendo a reos en números musicales hasta ver a su impostor finalmente pidiendo matrimonio a Piggy.


Debo decir que desde el principio de la película me sentí tan contento de que Los Muppets estén en buenas manos, por momentos uno ve los números musicales y bromas y se da cuenta que siguen siendo ellos. La gente a cargo del guión claramente no está haciendo estas películas sólo para niños o nuevas generaciones, sino para todo aquel que haya visto lo que los hizo grandes en un principio. En esta ocasión quizá más que en la anterior, por enfocarse más en ellos que en los humanos, uno ve el primer número y bien podría pensar que es una escena sacada de las películas originales. La inclusión completa de "Together Again", tema de The Muppets Take Manhattan al final de la secuela, me parece testamento determinante de que seguimos viendo un homenaje, mientras se les hace parte de esta nueva década. Ver a los Muppets tan cómodos parodiando éxitos de esta época vale oro.
Las celebridades haciendo cameos en esta ocasión son tambien muchas más y en varias ocasiones me tomaron por sorpresa, así que si miran el celular por unos cuantos segundos puede que se pierdan de alguno, no comentaré de ninguno de ellos, pero son geniales, en particular uno que tiene que ver con una canción de Miss Piggy.
En cuanto a las actuaciones, a diferencia de The Muppets, y probablemente porque es lo correcto, los actores humanos pasan a segundo plano, y Tina Fey y Ty Burrell cumplen bien con sus papeles cómicos. De la comicidad de Ricky Gervais nunca he sido fan, en lo personal siempre tiende a aburrirme que en alguna película se pase demasiado tiempo con él y esto aplica con The Muppets Most Wanted, cada vez que aparece parece frenar un poco el buen ritmo de la cinta, pero valoro que hizo lo que pudo para poner sus talentos al servicio de Los Muppets.
Con los Muppets no vale la pena decir si es una mejor película o no que la anterior, simplemente, si la película hizo lo correcto, al final se puede estar agradecido de haber pasado un muy buen rato con ellos y esto es así con Most Wanted. Creo que cualquier fan puede estar satisfecho con esta secuela y esperar que lo que venga sea de la misma calidad.
Mi recomendación es que si tienen la oportunidad de verla en inglés (seguramente durará así sólo su semana de estreno), así lo hagan, ya que hay muchas bromas que estoy seguro que se perderán en la traducción al español.

9/10

Review: Noah


Basta saber un poco sobre la filmografía del director Darren Aronofsky para percatarse de que su adaptación del relato bíblico de Noé sería algo fuera de lo común. Cuando surgió el primer avance, sin embargo, la opinión general era de que la película no se parecía nada al crudo estilo al que el director nos ha acostumbrado con obras pasadas. Bueno, pues tras ver la película puedo decir que dicho avance fue creado para hacerla parecer lo que cualquier persona promedio esperaría sobre una película de Noé; la realidad, sin embargo, es que esta es completamente la interpretación de Aronofsky sobre El Diluvio y partiendo desde ahí, puede que la experiencia sea más inteligible o tolerable para quien vaya esperando ver algo apegado a la concepción general que tenemos de dicha historia.
En las cuestiones de adaptaciones, como en la de muchos comics, y precisamente en adaptaciones atrevidas como lo es esta, siempre existirá la lucha para no confundir la fidelidad a la fuente que esperamos de dicha adaptación con si es buena o mala. Dicho esto puedo decir que Noé es una buena película, aunque durante mucho tiempo de su duración no me tuvo contento, pero aún así, comprendo qué fue lo que el director quiso comunicar, si bien considero que dio insufribles vueltas para poder llegar a dicho punto. Literalmente mi estómago era un nudo ante muchas escenas y no precisamente por tensión ante el diluvio retratado, sino por la tensión de en cualquier momento ver tan cerca el cruzar la línea de la blasfemia, cosa que debo decir que el señor Aronofsky nunca hizo, pues si en algo puede cualquier creyente ir confiado a esta película, es en que a pesar de todas las adiciones no hay ofensa alguna contra Dios.

Aronofsky opta sin embargo por enfocar su historia en el lado más humano, y por tanto oscuro de dicha historia, razón por la que se justifica el título de la misma. La película no se llama "El Diluvio" o "El Arca", porque contrario a lo que sus comerciales nos hicieron creer, el verdadero corazón de la película es lo que sucede dentro de Noé y como algo tan trágico y terrible como la desaparición de la humanidad puede afectar a un hombre escogido por Dios tras dejar morir al resto y salvarse él y su familia.


No esperemos ver dos horas de continuos efectos o esperar que Aronofsky se detenga mucho impresionándonos con la llegada de los animales al arca o escenas de la tierra entera inundándose, dichas escenas son muy contadas, ocurren más temprano de lo esperado, y en el caso de los animales son más bien retratadas como eventualidades. Lo que no nos anuncian en los avances, es que pasaremos la mayor parte del tiempo viendo como la familia es devastada por la indomable obediencia del protagonista. Y no es que lo anterior sea algo malo, al contrario, uno debe de preguntarse si de verdad creemos que dicha historia fue tan blanco y negro como nos relataron siempre, aunque más de una escena los tendrá rascándose la cabeza pensando "¿qué diantres?"

Hay varios detalles donde se puede notar que Aronofsky hizo su tarea en investigar e incorporar datos que ciertamente están en la Biblia, como la aparición de los gigantes (que en un principio me agradaron mucho pero de quienes siento que se abusó de su presencia), las medidas del arca, los años contruyéndola, las especies y otras cosas más. En la película se habla muchísimo de oír a Dios y de hacer Su voluntad, pero nunca percibimos que esté ahí, y algunos se decepcionarán cuando vean que la famosa línea del trailer "No estoy sólo" dicha por Noé no se refiere exactamente a Quien nos hicieron creer.
Con todo esto, las actuaciones son geniales, en particular Jennifer Connely y Emma Watson, y al final, lo que Aronofsky trata de decirnos sí es algo importante. La película lidia con denunciar la responsabilidad única del hombre en la maldad que asola la tierra mientras que apela a la compasión de cada uno de nosotros por dar una segunda oportunidad a lo que pareciera no merecerlo.
Con seguridad, no es la adaptación "definitiva" sobre dicho hecho como quizá se esperaba, pero es una interpretación interesante y original, que levanta muchas áreas de discusión y reflexión. Sólo había que ver la cara de la gente que salía del cine, muchos ni siquiera sabían bien qué habían visto. No las culpo. Es la película bíblica más experimental que he visto.

8/10

lunes, 17 de febrero de 2014

Review: Robocop


Vi las primeras dos entregas de la saga ochentera de Robocop hace una semana, en anticipación al estreno de la nueva película, sólo para recordar lo que las hizo especiales en su tiempo. Ambas, pero principalmente la primera, son grandes películas de acción y ciencia ficción con grandes dosis de sátira política y una buena historia, además de muy buenos efectos para su tiempo, que aún es posible apreciar cuando se tiene en cuenta la tecnología con la que se contaba en ese entonces. La verdad no recuerdo haber visto la tercera parte, pero por lo que se sabe en la cultura de cine, es mejor no verla. 
Lo que algunas personas que van a ver esta nueva versión de Robocop tal vez no sepan, es la cantidad de negativismo que hubo hacia la película desde que se anunció su existencia. Especialmente en Estados Unidos, Robocop es para sus fans una película tan querida que hacerla de nuevo era casi impensable, porque si algo tiene es que ha añejado bastante bien. Las primeras imágenes de los nuevos diseños y los avances de cine tampoco ayudaron mucho, haciéndola ver demasiado wanna be de Iron Man, y aparentemente carente del espíritu de la original, pero a pesar de todo ello este nuevo Robocop es un espectáculo que merece verse, donde el esfuerzo y el aprecio de los realizadores por el personaje habla de respeto por todo lo que vino detrás.

Lo primero que hay que destacar, es que esta nueva película no pretende reemplazar la obra de Paul Verhoeven, y este hecho es notable desde que en el título principal podemos oír el tema musical del Robocop original (momento en que mi niño interior me hizo casi pegar un brinco en el asiento). Partiendo de ese punto, el resto de la película dejará más que claro que más que un remake, o una copia de la original, es una reinvención del personaje, y hay que decirlo, los trailers no le hacen justicia a los efectos o trajes usados en ella. 

En el 2028, el detective Alex Murphy sigue una pista en medio de una ciudad corrupta en contra del jefe de la mafia Antoine Vallon, cuando un ataque fatal deja a su esposa con la decisión de permitirle a la compañía Omnicorp darle una segunda oportunidad a su esposo, convirtiéndolo en un hombre y una máquina al mismo tiempo. A partir del renacimiento de Murphy como Robocop, la cinta profundizará en los esfuerzos del equipo de científicos por nulificar el factor humano en él y usarlo al mismo tiempo para darle a la compañía Omnicorp la oportunidad de serles cedido el mando de la seguridad en las ciudades, además de eventualmente, su lucha por resolver el misterio de su asesinato. 


Son nuevos tiempos, y Robocop hace bien en no buscar recrear los mensajes de la cinta original, sino enfocarse más en la corrupción y manipulación corporativa así como la delgada línea entre el uso del poder de la tecnología o ser controlados por ese poder. 
Con un reparto excelente que incluye al siempre notable Gary Oldman, Michael Keaton, y un Samuel L. Jackson pasándola en grande con su papel, tenemos también a Joel Kinnaman como Alex Murphy quien en verdad no queda a deber. Mucho se dirá de la ausencia de la legendaria compañera de Robocop, Lewis, y como pasa a ser ahora un compañero afroamericano con menos aparición pero personalmente lo considero un acierto más. No había forma de que hubieran escogido una actriz que tuviera a la gente contenta para suplantar a la Lewis original, y mientras en aquella película su personaje valía como la unica conexión de Murphy con su lado humano, aquí se explora más un área que fue muy fría en cintas pasadas y es la de la relación de Murphy con su familia, y para esto tenemos a Abbie Cornish (Sucker Punch) como la esposa que batallará por la humanidad de su esposo. 
Hay muchos otros cambios en Robocop, pero la película no desperdicia oportunidades de hacer guiños inteligentes a la original, en especial al final de la película, donde pareciera haberse escuchado los deseos de los fans y a la vez, nos damos cuenta que fue realizada por gente que tiene en gran aprecio a la primera.
La trama es interesante en todo momento y aunque hubo temor por la diferencia en clasificaciones (la primera fue "R"/C y esta es "PG-13"/B) y la reducción de violencia, Robocop tiene suficiente contenido sacado de una pesadilla (llevando la clasificación a sus límites), en particular el shockeante momento de la revelación a Murphy de la extensión del daño a su cuerpo, una escena tan bien realizada que quedará un buen rato en sus cabezas. 
Y a pesar que la primera era más una cinta de acción y venganza, y se extrañan más escenas donde veamos a Robocop haciendo el servicio a la comunidad, se agradece que se haya buscado el camino más difícil, de presentar algo nuevo y esforzarse por hacer de este un personaje más humano y por consiguiente trágico. Tomará tiempo acostumbrarse a estas nuevas versiones de nuestros héroes ochenteros pero al igual que con Man of Steel, se ha hecho un trabajo de cariño y no simplemente comercial, con el nuevo Robocop.

8/10


domingo, 22 de diciembre de 2013

Fire and Death: The Hobbit, The Desolation of Smaug



Cuando se anunció la adaptación de El Hobbit de J.R. Tolkien, la noticia fue motivo de alegría para muchos seguidores de la adaptación fílmica de El Señor de los Anillos. Otra gran noticia fue que el director de la anterior trilogía Peter Jackson tomara las riendas, aunque lo que no fue del todo convincente fue la decisión de que El Hobbit tuviera que ser dividida en tres partes, siendo que el libro es más pequeño que uno solo de los tres libros en los que se basó la trilogía pasada.
Dicho dilema fue evidente para muchos al estrenarse hace un año la primera de esta nueva trilogía,  situada antes de los oscuros eventos de la saga de El Señor de los Anillos. La trama de la cinta, que para mi gusto fue suficientemente entretenida y bien producida, sí parecía en ocasiones evidenciar los esfuerzos de los guionistas por extender una historia simple que en su origen consideraba como lectores blanco a niños y jóvenes, y tras una saga tan vasta en contenido y desafíos como El Señor de los Anillos, encontrarse con la historia de un grupo de enanos que emprende una travesía para recuperar su hogar de manos de un dragón puede ser un cambio drástico de dimensiones. Aún con esto, fue agradable encontrar una historia que se tomara su tiempo en ser contada, y apelara al público infantil sin ser demasiado simplista. Además, regresar a la Tierra Media de la mano del mismo director que nos llevó ahí por primera vez siempre es un privilegio en una época de tanto cinismo cinematográfico donde el buen cine de género fantástico queda tan relegado o suele ser llevado a cabo con penosa calidad.
Entra The Hobbit: The Desolation of Smaug, la segunda parte de esta trilogía, y desde sus primeras escenas nos queda claro que no estamos en ante el mismo panorama. Hay ahora desde su comienzo un sentido de urgencia y una atmósfera de peligro constante, donde las nuevas aventuras de los personajes nos hacen sentirlos cada vez menos a salvo que en el film anterior. Esta vez, el enano Thorin y su compañía que incluye al hobbit Bilbo, están más cerca de su objetivo de recuperar el hogar del que fueron despojados y así restaurar el reinado de Thorin, a la vez que una maldad sólo percibida en el primer capítulo, busca más desesperadamente cerrarles el paso, y los mayores riesgos ponen a prueba la lealtad de los seguidores del orgulloso príncipe enano. Nuevos e interesantes aliados, más villanos, más graves amenazas, y una carga mucho más fuerte de batalla y violencia hacen que se nos olvide durante gran parte de la película que aún nos falta ver al personaje que le da título a esta segunda parte, el enorme y malévolo dragón Smaug, y cuando finalmente aparece en las secuencias que dan cierre a este capítulo, vaya que es un festín cinematográfico.


Queda claro ahora, que esta nueva trilogía no debe verse con la misma lupa que juzgaba qué tan apegado era Jackson al material original de El Señor de los Anillos, sino como una trilogía que se basó en una historia sencilla para expandirla y elevarla en significado, cosa que Jackson ya logró antes exitosamente con King Kong.
Recomendada como lo mejor de esta temporada en cines, y un filme sobresaliente del año, La Desolación de Smaug son casi tres horas de entretenimiento seguro en medio de fantasía bien realizada y cuyo final sólo generará un mayor interés por la conclusión de esta aventura el próximo año.


sábado, 23 de noviembre de 2013

Review: Catching Fire


En esta secuela de la primera adaptación de The Hunger Games, las muestras de rebeldía e incoformidad en los distritos inspiradas por la victoria incómoda de Katniss Everdeen y Peeta Mellark, provocan violentos actos de represión por parte del Capitolio, entre ellos un cambio de reglas en los nuevos Juegos del Hambre, donde los antiguos vencedores deberán regresar a la arena a batallar unos con otros, mientras el principal objetivo del Presidente es hacer crecer el miedo despojando a Katniss de la imagen de heroína que se ha ganado con el público.

Debo decir que no he leído los libros de Suzanne Collins, y por tanto mi conocimiento y opiniones sobre ellos son sólo la que otra gente me ha dado, pero en cuanto a lo fílmico, Catching Fire es una película que se siente mejor realizada y dirigida que la primera parte de su adaptación en cine. Desde su comienzo se percibe notoriamente mayor presión, y a pesar de que los juegos no inician hasta pasada esa hora y media, en ningún momento la película se siente lenta, ya que cada suceso plantea y desarrolla mejor a los personajes que ya conocemos, y nos presenta a los nuevos de manera interesante. Es quizá por este desarrollo tan bueno de la trama, que se siente que se pudiera haber hecho más con dichos personajes y explorar mejor las ideas ya bien planteadas. Algunos de ellos son eliminados muy rápido, y con otros no pasamos suficiente tiempo una vez que los juegos comienzan. Sé que esto es mayormente debido al seguimiento de la historia en la novela, y tengo entendido que los juegos en ella duran mucho menos, así que puedo entender porqué una vez que esta parte en la película comienza, el ritmo se acelera demasiado. Estos stops creativos suelen ser en ocasiones las limitantes de este tipo de adaptaciones al depender tanto en un material de origen, siendo otra de dichas limitantes la carencia de un desenlace apropiado. Hay cintas como la trilogía de El Señor de los Anillos o las adaptaciones de Harry Potter que se esfuerzan por cerrar la película de forma tal que eviten que el espectador salga de la sala sintiendo que vio algo "incompleto". En el caso de Catching Fire, estamos en uno de los casos contrarios. Para cuando vi ame
nazar el final inconcluso durante la última toma, pedía por dentro una escena más para que no ocurriera de forma tan brusca, pero no fue este el caso.


A pesar de todo esto, no se puede negar que Catching Fire muestra un mejor presupuesto y una mejor dirección que su predecesora, y la cinta es un viaje emocionante y tenso en casi todo momento. La trama se presta para demandar mejores actuaciones en los personajes, y nadie queda a deber. Jennifer Lawrence, quien ahora ya es Mejor Actriz, hace suyo al personaje y da rienda suelta a sus dotes actorales además de ganarse nuevamente nuestra simpatía, mientras que de los nuevos personajes Jena Malone es ciertamente a quien mas aprecié, y espero en la secuela podamos ver más de ella. Personajes secundarios que ya conocíamos encarnados por Elizabeth Banks y Woody Harrelson entre otros, tienen ahora un mayor peso en la historia, y se les aprovecha de mejor forma, especialmente la primera, quien ha aprendido a tener afecto por los jóvenes a su cargo, y batalla visiblemente por no mostrat demasiado su preocupacion por los jóvenes protagonistas.
En cuanto a la música, no noté que James Newton Howard fuera también el compositor de la primera, pero en esta secuela definitivamente hace de su presencia parte integral, trabajando junto con el director para apoyar escenas tensas, generando una banda sonora más dinámica y sobresaliente que la anterior.
Así que Catching Fire es buena, pero como dije, aún se siente algo limitada quizá por su fuente para poder haberse convertido en esa clásica secuela que convence al espectador de que la calidad de lo que viene no está en duda.

8/10

sábado, 16 de noviembre de 2013

Carrie: Some Things Lost In Translation


Remakes. En ocasiones pueden ser el extraño caso en que se homenajea y se da una nueva visión sobre una historia ya contada. En otros casos, es una repetición innecessaria y poco inspirada. En el caso de Carrie, no se sabe bien cual de las dos cosas trató de ser.
Es de extrañar que teniendo como directora a Kimberly Price, no haya hecho esta película suya, y se vea más como una versión actualizada de lo que ya habíamos visto en cine. Si bien hay unas pocas nuevas escenas tomadas del libro de Stephen King, hay demasiado en Carrie que ya hemos visto, y en el proceso de modernizar la historia hay ciertos aciertos, pero ciertas cosas importantes fueron perdidas, principalmente caracterizaciones y eventos que nos permitían conectar más con esta trágica historia sobre una joven tímida objeto de los insultos de su escuela entera y los maltratos de su madre, y quien está por descubrir que posee telequinésis, conduciéndola hasta el día fatídico en que las bromas llegan a su límite durante una noche de graduación.
Es durante la primera mitad de la película que pareciera haber un mayor esfuerzo por dotar a esta historia de personalidad propia, haciendo que Carrie sea una joven más inteligente que en otras versiones, capaz de recitar pasajes de la Biblia que contradigan la equivocada visión de Dios de su madre, o lamentándose por sus mortales arranques de violencia; más momentos así nos hubieran hecho simpatizar con el personaje, pero demasiado tiempo de la película la protagonista pareciera estar obligada a ser simplemente una hoja movida en base a las circunstancias, especialmente cuando de una sección en adelante, la cinta se pone en automático para contarnos la historia, y el buen esfuerzo que parecía percibirse en su inicio se torna en futil.
No que Chloe Moretz tenga la culpa, la joven evidentemente es demasiado guapa para hacernos creer que es considerado alguien desagradable en su escuela, pero Moretz se esfuerza y es durante la inevitable retribución de la broma en la noche de graduación, que podemos sentirla brillar finalmente a como lo ha hecho en otros papeles.
Por otro lado Julianne Moore hace lo que puede con la caricatura de personaje que escribieron para ella. Mientras que la personificación de la madre de Carrie en la versión anterior generaba al espectador repulsión y tensión, una sala entera riéndose durante casi todas sus escenas es una muestra que algo salió mal en la forma como se trabajó con ésta.
Del resto de las actuaciones no hay nada memorable, y se extraña que mientras que el personaje de Chris, la bully principal de Carrie, fuera alguien a quien llegásemos a conocer lo suficiente para odiarlo como en la encarnación de Nancy Allen, aquí se le haya dado muy poca atención y sea sólo una chica más.
Varios detalles de la novela de Stephen King faltantes en la cinta de 1976 son reinsertados en esta versión, pero en su extraña incapacidad de salirse del molde de lo hecho antes, la nueva Carrie es una oportunidad perdida para crear una nueva y memorable versión de un clásico.

6/10