viernes, 28 de marzo de 2014

Captain America: The Winter Soldier


Sé que estoy algo sólo en esta opinión pero Captain America: The First Avenger fue mi favorita de la primera fase de las películas del proyecto Avengers de Marvel. El cuidado prestado por parte de la dirección, los humildes inicios del personaje, los valores representados hicieron que para mí destacara entre los demás efectos y batallas las entregas de sus otros compañeros. The Winter Soldier, por lo mismo es una secuela a la que le estuve siguiendo el paso con mucha expectativa.
En esta segunda de las aventuras individuales de Steve Rogers, el super soldado apenas ha comenzado a adaptarse a la vida moderna tras su letargo de 70 años cuando SEAL sufre un violento ataque, y las sospechas de una conspiración que pone en peligro no solo la existencia de la organización, sino millones de vidas surgen, a la vez que un letal mercenario llamado Winter Soldier aparece con la misión de exterminar a quien desee hacer frente a quien sea que esté detrás de estos actos. No es un secreto de la trama que este Soldado del Invierno no sea otro que "Bucky" Barnes, quien fuera una vez el mejor amigo del Capitán América y quien en la primera película fuera dado por muerto tras pelear hasta el final lidereado por él.
Una de las cosas más agradables de esta secuela es que verdaderamente tome mucho de la primera película, y por tanto se sienta conectada al continuar muchos temas en ella. De hecho, la película hace esto en una magnitud mucho mayor a la que cualquiera hubiera predicho, por lo cual quien haya visto The First Avenger recientemente antes de ver su secuela, tendrá de ya un mejor disfrute y entendimiento de gran parte de la trama.
Precisamente es este el primero de muchos aciertos de The Winter Soldier, ya que una característica de una buena secuela es tomar puntos de la primera película y expandir varios de ellos, lo cual hace que a diferencia de otras películas de Marvel el asunto no se sienta episódico. En la dirección, los hermanos Russo, quienes no habían tenido experiencia en el género en verdad se lucen: la película simplemente no descansa en términos de acción y escapismo puro. Nunca hemos visto lo que el Capitán América es capaz de hacer hasta esta película, y el ambiente es en todo momento tenso, con cierta atmósfera reminiscente de forma intencional de películas de espionaje de los años setenta.

En lo personal, una de las zonas que he considerado débiles en las películas de Marvel (refiriéndome a toda su saga de Avengers) ha sido su uso de villanos. A excepción de las películas de Sam Raimi de Spider-Man, Marvel Studios realmente no ha tenido villanos memorables a excepción discutible de Loki en las cintas de Thor (debido más que nada al carisma del actor). Por más que me haya agradado incluso el giro de El Mandarín en Iron Man 3, siempre me pareció que la villanía fue un área algo descuidada con estos personajes. Me agrada mucho entonces que Winter Soldier no esté sólo de relleno en esta historia, ya que verdaderamente es un antagonista formidable y literalmente una máquina de matar a la altura del Capitán América que pondrá a sufrir al elenco completo, con el conflicto añadido de la revelación de su identidad a su antiguo amigo y hermano de batallas, elemento que no podría haber pedido un mejor trato. En esta ocasión la historia de Capitán América no sólo lidia con las lecciones morales de rectitud y la delgada línea entre proteger y agredir, sino que tiene algo importante que decir sobre la verdadera amistad, cuestión que en ningún momento se siente forzada en su ejecución. Todo lo contrario, es loable que a pesar de que estén pasando tantas cosas en la película, podamos toparnos de parte de los cineastas con escenas personales tan bien cuidadas y con una gran carga de emotividad.



Chris Evans domina totalmente el personaje, y a cada escena de combate nos hace pensar en el arduo entrenamiento que debe haber tenido, ya que independientemente de lo que las computadoras y los dobles puedan hacer, las técnicas de pelea del señor son tremendas. Sin revelar mucho Samuel L. Jackson logra tener momentos más épicos de lo que su personaje ha tenido antes a pesar de su corto tiempo en la película, a Scarlett Johansson no se le puede criticar nada y la adición de Anthony Mackie como Falcon es más que bienvenida, el actor merece roles más importantes como éste y aquí hace gran demostración del carisma que posee.
Queda un poco a deber el compositor Henry Jackman, quien a pesar de mejores trabajos anteriores, cumple apenas, no logrando dotar de verdadera personalidad la banda sonora de la película. Quizá de los mejores momentos musicales tiene que ser el inicio donde podemos oír nuevamente el tema creado para la primera película de Alan Silvestri, de quien hubiera sido interesante ver la aadaptación de sus temas a algo más moderno en esta ocasión.

Puedo decir de manera personal, que The Winter Soldier es mi favorita de la segunda fase de Marvel, ya que todos los elementos ya citados, las constantes sorpresas y giros de tuerca, y el brillante manejo de lo que pudo haber sido una trama enrevesada en manos menos capaces, donde detalles importantes podrían haber sido descuidados en medio del espectáculo, la hacen resaltar entre las películas de los demás héroes de los estudios. Una muy buena película de superhéroes, no sólo gente con poder.

9/10

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